Ayer hicieron exactamente 3 años que el Partido Revolucionario Moderno con Luis Abinader a la cabeza empezaron a gobernar, en uno de los momentos más difíciles de nuestra historia reciente, pandemia, seguido de una crisis mundial y de colofón una guerra, por eso juzgarles se hace difícil, puesto que los retos enfrentados son totalmente distintos a los enfrentados por cualquier presidente de los últimos 60 años y ya estamos justo a un año de otra toma de posesión, De quién? Sólo hay que esperar a Mayo y lo sabremos.
Pero en lo que el hacha va y viene, luces y sombras rodean al Presidente Abinader y al gobierno del Cambio: inflación, inseguridad o degradación de servicios que ya iban por buen camino son de las cosas que más se les critican, pero, se le aplaude su relación con la justicia, su escucha activa de la temperatura de la gente, su posición ante el tema haitiano, son de las cosas que se le celebra.
En medio de una reelección y a un año de gobierno, le toca enderezar el barco, cumplir deudas con los suyos, cumplir promesas de campaña, obras de infraestructura propias por mostrar, hay que recordar que ha vivido la Luna de miel más larga de la historia política dominicana, pero como todo en la vida, es hasta un día toca pisar el acelerador si quiere llegar a buen puerto.



