El Pregonero- 53 Años han pasado de la gesta heroíca del 24 de abril de 1965, 53 años de sangre, sudor y lágrimas, pero también de la unión de un pueblo, nunca antes vista en la búsqueda de la democracia perdida.
Es mucha el agua que ha caido y guardando las distancias todavía la sociedad dominicana se la pasa empantanada en luchas intestinas y pareciera que la democracia total es aún un sueño por conquistar.
Curiosamente Bosch y Balaguer trabajaron juntos y organizaron una conspiración cívica militar, donde militares jóvenes y de baja graduación con lazos en el PRD y militares trujillistas-balagueristas que respondían al liderazgo de este último. Cuando el 24 de abril el Dr. Peña Gomez llamó a la población a apoyarles, ya los téntaculos estaban a todos los niveles y es en esta coyuntura donde se aceleran las discusiones y negociaciones entre los bandos militares que coadyuvaron al derrocamiento del gobierno.
Pero como nada dura para siempre, se acabó la paz, cuando los militares trujillistas-balagueristas, desconocieron los acuerdos políticos, y se negaron a aceptar el gobierno de Bosch, sin elecciones, esto fue lo que hizo que lo que originalmente era un golpe de estado se convirtiera en una revolución armada.
Entre los héroes olvidados no podemos dejar de mencionar al coronel Fernandez Domínguez quien distribuyó armas a la poblacion civil, partidos de izquierda, al PRD y murió en el primer enfrentamiento. Y una anécdota digna de recordar es la reunión del embajador norteamericano y Caamaño quien solicito su intermediacion y la indignacion de los nuestros ante su respuesta de que se rindieran para evitar males mayores.
Esa fue una revolución con muchas cosas dignas de estudio como el hecho de que nunca salió del perímetro capitaleño, de todo el país vino gente a pelear al casco urbano específicamente en la vieja ciudad. La batalla del puente Duarte fue de las mas sangrientas, y las tropas gubernamentales fueron derrotadas por el pueblo dominicano.
Lamentablemente el curso de la historia se detuvo con la intervención del gobierno norteamericano, que con su política de control del patio y ante un gobierno verdaderamente demócrata, uso la carta del comunismo para invardirnos y darle apoyo a las tropas dominicanas. La realidad es que no querían una nueva Cuba en el continente por muy lejos que estuviésemos de eso.
Pero como todo lo que se dió en esta gesta, eso tampoco fue tan facil, ninguna de las incursiones armadas contra los constitucionalistas dió el resultado esperado, así que ante la posibilidad de daños cuantiosos a la propiedad privada, una cantidad indecente de fallecidos de ambos lados y la posibilidad de que todo el país se integrara a la lucha, se busco una salida negociada aprovechando el apoyo del grupo de Balaguer. Se conformó un gobierno de reconstrucción nacional con Imbert Barreras al frente, pero este gobierno no fué más que un títere de los Estados Unidos creado con la única finalidad de evitar la llegada de Bosch nuevamente al poder y manipular a su antojo la política local.
Así terminó uno de los procesos más hermosos y emblemáticos de nuestra historia reciente. Qué hubiese pasado de no haber metido sus manos el imperio? quien sabe. Pero siempre es bueno recordar la historia. Quien no conoce su historia esta obligado a repetirla.



