Por: Luis Mariano Nova. Parte II
El partido que veo emerger del Primer Congreso Ordinario de la Fuerza Pueblo que lleva el mombre en honor a uno de sus fundadores, el Dr. Franklin Almeyda Rancier, es el de una organización política progresista cuya plataforma programática este orientada a lograr el progreso, crecimiento y modernización de la República Dominicana, para colocarla en los senderos de la generación de riquezas como nunca antes mediante un ambicioso proyecto de nación que una a todos los dominicanos tras tales propósitos y que privilegie una mejor redistribución de los logros de dicho crecimiento para derrotar la marginalidad y la pobreza y el resurgir de unas clases medias qué motorices los grandes cambios en el orden Jurídico-Político que garanticen la profundización de la Democracia ampliando los derechos Civiles y Sociales con miras a construir una nación fundamentada en los valores de Justicia y Libertad.
Para lograr lo anterior, el Congreso de nuestro partido debe producir una metamorfosis Dialectica que viabilice una reingenieria, no solo en nuestra forma tradicional de hacer política, sino fundamentalmente, en los métodos de trabajo, en el estilo de dirección política y en las estructuras organizativas de la FP, que privilegie la organización del Ciudadano Electoral y que integre a la representatividad de la sociedad a través de sus especializaciones, de suerte que todos los sectores que componen a esta, la sociedad, estén presente en las estructuras organizativas y que en las definiciones de los propósitos cada núcleo esté consebido con la inclusión de sus anhelos reivindicativos, transformandose la FP en un partido Político Electoral, Social, Gremial y Comunitario.
La idea es que la Fuerza del Pueblo se construya en función de los nuevos tiempos, como una entidad de mediación e interrelacion político social con los diferentes estamentos que configuran la Geografía Social Dominicana de estos tiempos, organizada desde y a partir de los Colegios
Electorales, que son la expresión y las fuentes del Poder Electoral Ciudadano, representando programaticamente en nuestros propósitos de Gestión gubernamental, fundamentado en la mediación y representación social de los intereses y aspiraciones del Pueblo dominicano, de crecimiento, Justicia Social y Libertad .
Gobernado el país por una de las capas de las clases empresariales, cuya visión y administración del Estado confunden con sus empresas, siendo el populista y y la caza de opositores la forma privilegiada de ejercer el Poder, utilizando la concentración de los medios de comunicación y mediante su inclusión de a la nómina publicitaria pública para comprar opiniones tipo bocina, producto de dicha gestión hemos arribado al decrecimiento económico, al aumento de la pobreza y la marginalidad; se requiere, entonces, de la emergencia de una organización progresista, que incorpore a la Ciudadanía a un Proyecto de nación que procure el crecimiento económico, la generación de riquezas y la distribución de ésta en el mapa de la pobreza, para generar empleos que impacten en la ascendencia de una clase media robusta.
La Fuerza del Pueblo está llamada a jugar roles estelares de oposición, sin caer en el sectario ni en el oposicionismo irracional, sino replanteando todos los planes y proyectos gubernamentales que afecten a las diferentes capas de nuestra Geografía Social, para generar una narrativa diferente que privilegie la discusión y el pacto intersectorial desde abajo como alternancias a las iniciativas del Poder que sólo favorecen a la capa empresarial gobernante.
Así las cosas, la narrativa qué veo es una Fuerza del Pueblo que emerge madura, sólida, unida enclavsda en los nuevos tiempos acompañando a la sociedad Dominicana hacia el progreso, el crecimiento y la Justicia Social en Libertad.



