Por Bellelyn Castillo
El Pregonero, Santo Domingo. –La comunicadora y psicoterapeuta Zoila Luna reflexionó sobre el impacto profundo que tienen las palabras en la vida de los demás, recordando que cada cosa que se dice deja una huella, ya sea para bien o para mal.
“Hoy es un buen día para recordar el poder que tienen las palabras”, expresó.
Luna advirtió que una vez dichas, las palabras no pueden recogerse ni borrarse, y que muchas veces permanecen en la mente y el corazón de quien las recibe, mucho después de que quien las dijo ya las ha olvidado. Por eso, recomendó practicar el silencio consciente, hablar con prudencia y evitar hacerlo desde emociones momentáneas.
“Antes de hablar, preguntemos: ¿esto edifica, consuela o ayuda? Si no, tal vez el silencio sea la respuesta más poderosa”, aconsejó, citando además el versículo bíblico de Proverbios 10:19: “En las muchas palabras, no falta pecado, más el que refrena sus labios es prudente”.
Recordó el pensamiento estoico al afirmar que debemos controlar nuestras palabras y pensamientos, ya que ambos son reflejo del alma.



