Por Rosa Iris Luciano
El Pregonero, Santo Domingo – La psicoterapeuta Zoila Luna llamó a reflexionar sobre las expectativas que las personas suelen construir alrededor de las diferentes etapas de la vida y cómo estas idealizaciones pueden generar frustración cuando la realidad no coincide con lo que se esperaba.
Luna explicó que desde edades tempranas muchas personas esperan que determinados momentos representen un cambio radical en sus vidas. Se piensa que al cumplir 15, 18 o 40 años necesariamente ocurrirá algo extraordinario, pero al llegar ese momento la vida continúa con su curso habitual.
“Las etapas de la vida se idealizan”, sostuvo la especialista, quien cuestionó la tendencia a colocar expectativas excesivas sobre determinadas edades y momentos personales.
Luna puso como ejemplo la llamada “crisis de los 40”, un concepto que, según explicó, no necesariamente representa una experiencia universal. Afirmó que ha cuestionado la existencia de una crisis que todas las personas deban atravesar simplemente por llegar a esa edad.
“Yo me he cansado de buscar dónde está la crisis de los 40”, expresó la psicoterapeuta, al preguntarse qué ocurre con quienes llegan a esa edad sin experimentar ninguna crisis.
Para Luna, mucho de lo que una persona siente al llegar a determinadas etapas está relacionado con lo que previamente había imaginado que sucedería. Por ello, consideró importante revisar las expectativas y entender que cada individuo vive su proceso de manera diferente.
“¿Qué era lo que tú suponías que iba a pasar cuando tú cumplieras 40 años?”, planteó como una pregunta para iniciar una reflexión sobre las metas, expectativas y creencias que cada persona construye sobre su propia vida.
La especialista invitó a dejar de medir el bienestar personal a partir de edades o etapas predeterminadas y a comprender que no existe una fórmula única para vivir cada momento de la vida.



