Por: María Alejandra Lazala
Lo más difícil no era terminar a tiempo las tareas de la universidad o los reportes asignados para la siguiente jornada laboral. Lo más difícil para Cristina Abreu era cargar con un imaginario pero pesado costal de burlas, envidias y rumores, conocido hoy como Wollying o acoso entre mujeres.
“¡Es extenuante! despertarme en las mañanas y pensar en dirigirme a mi lugar de trabajo. Es como cargar un costal que se va llenando de sarcasmos, desánimos y chismes, solo por ir en búsqueda de mis sueños. Lo más triste es que son tus compañeras, tu género, esas que reclaman respeto y pelean por nuestros derechos”, señala Cristina.
El psicólogo Pedro Martínez define al Wollying como un término poco conocido dentro del bullying, el cual significa woman + bullying, y tiene que ver con la agresión que se da entre mujeres. Es un tipo de comportamiento que responde a un patrón de maltrato psicológico, de acoso, de comentarios descalificativos, apodos, críticas, indiferencias, muchas de ellas enfocadas en el aspecto físico, actitud y capacidades de otra mujer.

Debemos apoyarnos
Ese día, a Rosa le corrían los sudores por la espalda con sus ocho meses de embarazo, y con la hinchazón de los pies era insoportable caminar varias cuadras. “Me miró de arriba abajo y solo atinó a decirme, que a ella que le importaba que yo estuviera embarazada, que hiciera la fila”, así me respondió una mujer, sí una mujer, cuando se supone que debemos apoyarnos “¡Esto debe cambiar ya!”, sostuvo Rosa.
La psicoterapeuta y coach de vida Sheila Morataya sustenta que se hace wollying por el atractivo físico cuando desacreditamos a la que nos parece linda o llamativa, la fea o gorda, ignorándola o ridiculizándola para destruir su confianza. Cuando le creamos fama de chica fácil solo porque notamos que está llamando la atención de los hombres o miramos feo a esa otra porque provoca admiración con su imagen o estilo.
Fomentemos el respeto
De niña le hacían bullying y con los años sufrió acoso por parte de otras mujeres. Claudia Rivera relata que muchas mujeres han sufrido Wollying, mujeres atractivas, compañeras de trabajo exitosas, esa vecina cuya familia se muestra feliz, la amiga del colegio que con el tiempo desarrolló una figura espectacular, esa que pasa de los treinta y no tiene hijos, la chica que progresa y la que brilla con luz propia.
“Bajé de peso y me hacían Wollying por ser alta y flaca. Luego llegaron las sugerencias para operarme los senos y de no hacer tanto crossfit porque me iba a secar. Es una realidad que debemos identificar y trabajar cada día, hay que fomentar el respeto entre nosotras mismas, unirnos para ser más fuertes y no para herirnos”, expresó Claudia.

Yo me amo
Para la comunicadora y directora del primer movimiento Body-Positive en República Dominicana para la mujer, Mariel Guerrero, promover la diversidad, la inclusión y el amor propio es fundamental. Se recuerda que fue víctima de Wollying a través de las redes sociales por ser gordita y con el movimiento YO ME AMO, busca desarrollar el empoderamiento de la mujer, la buena salud mental, física y emocional, el no al bullying y al acoso entre mujeres.
“Cuando eliminas las críticas destructivas hacia a ti y hacia las demás mujeres te liberas y empiezas a experimentar la paz”, resalta Mariel Guerrero. #NoAlWollying



