Por Genara Sánchez
El Pregonero, Navarrete.–Un hombre identificado como Gregorio Muñoz admitió haber dado muerte de varios disparos a su expareja y madre de sus hijos, María Esther Moya, hecho ocurrido la mañana de este jueves en Navarrete, provincia de Santiago.
En un video remitido al comunicador Máximo Peralta, Muñoz ofreció su versión de los hechos, en la que atribuye su accionar a una serie de conflictos personales y cambios en la dinámica de una relación de 12 años.
Gregorio afirmó que desde comienzos de este año la conducta de María Esther había cambiado drásticamente, señalando que la víctima inició una nueva relación y modificó su comportamiento. “Ella empezó a trabajar, se consiguió un novio, empezó a cambiar conmigo, empezó acostándose para abajo y así sucesivamente”, explicó Muñoz.
Además, el imputado sostuvo que, tras revisar mensajes en el celular de la expareja, incluyendo notas de voz y mensajes que consideraba humillantes, el resentimiento acumulado se convirtió en el detonante de su violenta reacción.
“Yo cogí el celular, revisé los mensajes con el tipo, ella burlándose de mí también, que vamos a pelarlo ese palomo, vamos a quitarle cuarto, dile que tú vas a volver él y es mentira, ya tú sabes, chantajeando.
Yo leí esos mensajes, escuché toda esa nota de voz, llené de odio e hice lo que tenía que hacer. Por eso que las burlas no son buenas”.
Asimismo, agregó: “No sé qué le dio a ella, pero me habían dicho que ella ya tenía uno que la buscaba al trabajo, que la llevaba a la casa, y yo trabajando, entonces nos dejamos y a la semana, se declaró con el tipo. Me pasaban por el lado en un motor para arriba, para abajo”.
El imputado concluyó su declaración ofreciendo un polémico consejo dirigido a las mujeres: “Un consejo a todas las mujeres del país, del mundo entero: si usted termina una relación, no se meta con otro de una vez en la misma semana, que eso inculilla al hombre y puede traer varias consecuencias, hasta la vida. Ya ven cómo pasó.”
Gregorio Muñoz anunció que se entregará voluntariamente a las autoridades para iniciar el proceso judicial correspondiente, mientras las investigaciones continúan.
Las autoridades y la comunidad esperan que, mediante el debido proceso, se esclarezcan tanto los hechos como las circunstancias personales que rodearon este lamentable suceso.



