El Pregonero, Santo Domingo.-Mientras el expresidente Danilo Medina califica de “criminal” el abandono de más de 11 mil aulas y el desmonte de la Tanda Extendida, su exministro de confianza y candidato presidencial, Gonzalo Castillo, sorprende con un discurso radicalmente opuesto.
“El Ministerio de Educación está dirigido por una persona competente… lo que sea que no esté listo, lo arreglan en 30 días. Denle un chance”, dijo Gonzalo hace unas semanas.
Esto, no solo es contradictorio respecto a la postura de Danilo; también abre un debate sobre sus motivaciones políticas y personales. Porque no es casualidad que, en medio de denuncias por falta de cupos y escuelas inconclusas, uno de los principales responsables de ese plan salga ahora a defender la gestión actual.
Gonzalo fue parte central del proyecto educativo que hoy está en crisis. Durante el gobierno de Danilo, se invirtieron miles de millones de pesos para levantar esas 11 mil aulas que supuestamente garantizarían el acceso universal a la educación.
En lugar de exigir explicaciones, Gonzalo pide “paciencia”. En lugar de cuestionar el abandono, defiende la gestión actual. Y esa actitud no pasa desapercibida.
Gonzalo Castillo enfrenta procesos judiciales abiertos que podrían comprometer seriamente su futuro político. En ese contexto, su repentino tono conciliador hacia el Gobierno levanta sospechas ¿Es casualidad que defienda a quienes hoy controlan la maquinaria del Estado? ¿O estamos ante una estrategia para garantizar mejor tratamiento en medio de su situación judicial?



