Lo mucho hasta Dios lo ve y se le advirtió una y otra vez a la Junta Central Electoral, que debía mantener su rol de tercero imparcial y guardar las formas, pero una y otra vez ha sido indiferente a las quejas de parte de los miembros del sistema y si los participantes no confían en el juez entonces como país estamos en problemas.
Los Partidos Políticos de la oposición e incluso algunos aliados al gobierno despertaron de su largo sueño de 4 años y descubrieron que mientras median sus egos en el caso de los primeros y/o disfrutaban de las mieles de poder este extendía sus tentáculos y ya era tarde para ablandar habichuelas y el poder se impuso, desde quedarse sin delegados que cuidaran sus votos, siguiendo con la colocación que en los entornos de los centros de votación de publicidad y carpas, hasta recibir los recursos 48 h antes del proceso como si montar las elecciones fuese un cumpleaños e incluso eso exige más tiempo para conseguir resultados, fueron solo algunas de las bellezas sucedidas y que sólo los entendidos en temas electorales podrán entender el daño que causan y no es aconsejable que sigamos montados en que todo lo que dice la oposición está mal.
Así que con miras a garantizar nuestra cacareada estabilidad política, mantener la credibilidad y que quien sea que salga electo pueda gozar luego de legitimidad, lo que piden los partidos del sistema debe ser escuchado después de todo no están pidiendo nada más que igualdad de condiciones y que se respeten los derechos de cada cual pero sobre todo lo que piden está en la ley, no se trata de si quieren al menos en la mayoría de las cosas solicitadas, y la ley no está para cumplirse si se quiere, al menos en teoría, de lo contrario podríamos vernos entrampados en una situación de “uno a uno como caballeros o todos juntos como malandrines” y sería una lástima interrumpir tantos años de estabilidad por no saber mantener las formas.



