Lo mucho hasta Dios lo ve, muchas veces hemos comentado que la mayoría se alegra cuando cae un delincuente en unos no tan misteriosos intercambios de disparos y que está reacción social, aunque entendible, tarde o temprano terminaría pasándonos factura, y aquí estamos con jóvenes acribillados en busca de la pasola perdida, médicos con tiros por la espalda gracias a la DNCD y Policías, jugando al viejo oeste, etc., etc.
¿Alguien se ha puesto a calcular la cantidad de personas fallecidas a manos de la policía por error y dizque sin querer en los últimos dos años? Una de ellas le costó el cargo al Director de la policía anterior, claro está, era de clase alta, en los últimos dos meses y como tenían que superarse a sí mismo, una joven falleció, porque a un policía se escapó un tiro mientras detenía a alguien más, otros dos jóvenes más fallecieron bajo la guarda y custodia de la policía, nada más y nada menos que a golpes, lo curioso es que no despierta las mismas reacciones que con la arquitecta Leslie, ni de parte de la sociedad, pero tampoco de las autoridades que tan alegremente castigó al anterior director por la muerte de ésta, ¿quien más debe de morir, para que veamos que perdimos el control de ese órgano? ¿otro sangre azul?
Si antes la gente no respetaba a la policía, ahora le tendrá terror, morir en un destacamento mientras se está detenido, es un recuerdo de una época que creíamos pasada, tal vez deberíamos comprarle a la ‘nueva policía’ carros cepillos y términamos de volver a la era.
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