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Una madre: “Mi preocupación no es la cena de Nochebuena, sino hallar para comprar medicamentos de mi familia”

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El Pregonero. Santo Domingo.-Mientras muchas personas quizás estén preocupadas porque aún no saben lo que van a poner sobre la mesa en esta Nochebuena por falta de recursos económicos, para Yenny Ramona Féliz su inquietud es de carácter más humano.

Y es que esta mujer, residente en el empobrecido sector El Valiente Adentro, donde aún no hay calles asfaltadas, en Santo Domingo Este, padece de cáncer, su hijo de hidrocefalia, su madre, una anciana de casi cien años, llena de “achaques” y un hermano suyo está semi inválido a espera de una cirugía.

Tanto Yenny como su hijo Bryner Féliz, de 24 años, y su madre Nidia, residen en una humilde vivienda techada y cubierta de zinc, donde solo al asomarse se puede palpar el grado de necesidades que le acompañan.

En la semi sala de la casita solo hay tres sillas plásticas, sin mesa de comedor, y una sola cama, donde duermen Bryner y su abuela, mientras Yenny debe tender una colcha en el piso para pasar la noche.

La nevera solo tenía un pedazo de ají, dos tomaticos y un poco de verduras, y pese a ser pequeña su interior lucía super espacioso por la falta de productos comestibles.

Al lado de ellos, en una casita prestada y en las mismas condiciones, habita Milcíades Féliz, el hermano de Yenny.

Esta familia vive un panorama incierto. Todos requieren de medicamentos para poder aliviar sus dolores y prolongar sus días en la tierra, pero no cuentan con una entrada económica fija, viven prácticamente de la caridad.

“Mi preocupación no es la cena de Nochebuena, sino hallar para comprar los medicamentos de mi hijo, mi madre y mi hermano”, narró con voz triste Yenny Feliz al ser cuestionada sobre si ya tenía su cena asegurada.

Feliz, quien padece de cáncer en el paladar, tiene a su cargo la tutela de sus parientes y por ello diariamente debe hacer las diligencias pertinentes para, además de los alimentos, hallar los recursos necesarios que le permitan pagar el pasaje y otros servicios cuando lleva a su niño al médico.

“A veces aparecen lavaíto (lavado de ropas), donde me pagan 500 pesos, y algunas personas que conocen mi situación también me extienden la mano”, expresa Yenny, que pese a las vicisitudes no deja de agradecer a Dios.
Agregó que actualmente hay varias personas que le están ayudando con los medicamentos, tanto de su hermano como de su hijo, pero que el apoyo no es suficiente.
“A veces se me pierden las citas en el oncológico, por no tener dinero para el pasaje”, reveló Feliz.
Pese a que en estos días abundan los “regalos” tanto desde el gobierno como los legisladores y dirigentes políticos, hasta este humilde hogar no ha llegado ese brazo solidario que en esta época de Navidad se hace visible por doquier.

Sobre Bryner
Yenny narró que su hijo Brainer, quien padece de hidrocefalia, una enfermedad que causa la acumulación de líquido dentro de los ventrículos profundos del cerebro, que termina agrandándole el cerebro, le ha sido colocada una válvula peritoneal en su cabeza.

Agregó que durante el proceso le han practicado varias intervenciones quirúrgicas, y que debe llevarlo a consulta con frecuencia, lo que conlleva todo un sacrificio.

“Tengo que buscar por lo menos 200 mil pesos solo para el pasaje, porque es en taxis que tenemos que salir, y para llegar hasta aquí los choferes cobrar mucho, por lo lejos que vivimos”, manifestó Yenny, quien fue operada de cáncer.

Añadió que desde que Bryner era pequeño su padre lo abandonó, por lo que ha tenido que luchar como madre soltera con su vástago.

Su hermano Milcíades
Yenny narró que hace siete años su hermano sufrió un accidente de tránsito y producto de las lesiones recibidas actualmente orina por sonda.

Dijo que con frecuencia el dolor lo ataca, pero por falta de recursos económicos tiene que soportarlo.

El accidente se produjo mientras este laboraba de manera externa para la Alcaldía de Santo Domingo Este.

De acuerdo a Yenny, durante el accidente, su hermano recibió un golpe en la uretra, la cual fue perforada por uno de sus huesos.

Anhelo de Yenny
Yenny dijo que además de los recursos para poder costear la salud de todos ellos, también anhela tener una casa digna.

Dijo que a raíz de entrevistas que le han hecho varios medios de comunicación, las autoridades le han ofrecido hacerle su casa, pero no han cumplido la promesa.

Llamó a cualquier persona que quiera solidarizarse con su causa a que le contacte a través del número de teléfono 809-670-72-61.

Por Rafael Zapata