Por José Manuel Jerez | Primera Parte
La cosmovisión norteamericana en su concepción sobre las relaciones internacionales ha estado determinada, desde comienzo de los años 70s hasta hoy, por las ideas de Henry Kissinger y Zbigniew Brzezinski. A Kissinger, al igual que a Brzezinski, le preocupaba la declinación del poder hegemónico de Estados Unidos, DEBIDO AL SURGIMIENTO DE ALEMANIA FEDERAL Y JAPÓN COMO POTENCIAS IMPERIALISTAS y otras subimperialistas como Irán, India, Sudáfrica, etcétera. China ni siquiera aparecía en esta pequeña lista.
Al llegar Carter a la Casa Blanca, Brzezinski, como miembro de su equipo, admitía la nueva posición adquirida por Alemania Federal y Japón en la escena internacional, su preocupación era cómo hacer frente a la nueva redistribución mundial de poder. La experiencia empírica demostró que su teoría se encontraba muy alejada de la realidad; pero, la valoración de un hombre (sus ideas, sus actuaciones), no es como comienza sino como termina. El primero aún vive, el segundo murió hace tan sólo cuatro años, defendiendo ambos la tesis, que el peligro actual para EE.UU. lo representa Rusia y China ¿qué pasó con el peligro alemán y japonés? ¿No podría pasar lo mismo con el ruso y el chino? Ucrania puede aclarar y despejar muchas incógnitas!
Generalmente, con sus diferentes matices, para los republicanos el peligro para la hegemonía de los Estados Unidos lo representa China, para los demócratas, Rusia. Es así como vemos que para Trump (republicano), el problema es China; para Biden (demócrata), el problema es Rusia. Aquí debemos recordar la visión sostenida por el fundador de la Geopolítica, Halford Mackinder, con su “Teoría de Heartland”, a quien le preocupaba que Rusia (Unión Soviética), en rápida expansión e industrialización, pudiera desafiar con éxito la superioridad norteamericana. Murió muchos años antes de la implosión del gigante euroasiático.
Una cosa es segura. Para la época en que vivió Mackinder, su preocupación o teoría era más tangible, más real, que las teorías prevalecientes de Kissinger y Brzezinski.



