Esta sociedad está perdida es una frase que se repite una y otra vez, la degradación moral de los jóvenes y no tan jóvenes es obvia y ha ido filtrándose sim prisa y sin pausa a todos los ámbitos de la sociedad, pero….cuando criticamos a los Rochy o Yailin nos hemos puesto a pensar que opciones les hemos ofrecido?
Cuando pasamos por un barrio y vemos la colmadones y bancas llenas de gente, nos preguntamos si hay otros espacios? Cuantas escuelas de artes plásticas, de teatro, de música o de baile hay en República Dominicana ?
Cuantas canchas deportivas, cuanta escuelas de Gimnasia, esgrima, tenis, football, Voley Ball, baloncesto, cuantos espacios lúdicos hay al alcance de las manos?
¿Son suficientes los CTC, los centros de Infotep o las instalaciones dedicadas a la gestión enseñanza de tecnología ?
Hay políticas públicas EFECTIVAS de fomento de nuestra cultura, las ciencias o tecnología ? La respuesta a todas esta preguntas dejan un saldo negativo. En la práctica no estamos sembrando nada en nuestra población y el resultado no es solo la degradación intelectual y social, es la división de clases entre los que pueden acceder y los que no, la falta de oportunidades, el poco sentido crítico y la falta de comprensión mínima que adorna a la mayoría.
En vez de seguirnos preocupando deberíamos ocuparnos y exigirle a Educación que llene la tanda extendida de actividades extracurriculares junto a las instituciones responsables de estos temas en otros ministerios, que dejen de ser un cuido, para convertirse en centros de enseñanzas reales y efectivos, deberíamos exigir al Ministerio de Cultura, de deportes, ITLA, Infotep, alcaldías etc., que cumplan con su rol y instalen escuelas, centros etc., por todo el país, exijamos que inviertan mejor su presupuesto, porque un país solo avanza con más educación.
Mientras tanto, la queja contínua, no aporta más que carnaza, es tiempo de exigir soluciones, los incumbentes de esas instituciones la tienen difícil, sobre sus hombros pesa la esperanza de toda una nación que les exigirá magia, porque años de estrategias fallidas no han dado resultado, ha sido demasiado poco y ahora queremos muchos



