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Seguridad es tarea de todos

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Por Stephany Pérez V.


La seguridad nacional se ha convertido en una preocupación para la sociedad dominicana, es un tema trascendental para el futuro del país porque es un valor fundamental para la democracia y está en juego en los últimos años, por tanto, es importante crear medidas preventivas necesarias para evitar que las amenazas se vuelvan más graves.

La verdad es que la inseguridad es un flagelo del cual todos somos responsables, contribuimos a sus mayores reflejos cuando ignoramos las consecuencias debido a que no nos ha tocado la puerta, es un deber de todos asumir cierto compromiso para lograr una cultura de paz. Tanto gobierno, empresas y ciudadanos formamos parte de un tejido social que es necesario fortalecer.

Dentro de los anhelos y objetivos que tenemos los seres humanos, están el vivir en una comunidad que nos permita realizar nuestras actividades en un ambiente de armonía, seguridad para nuestras familias y un trabajo digno que garantice cubrir las necesidades básicas para alcanzar mejores niveles de vida.

Sin embargo, la incertidumbre generada tiene un efecto sobre las relaciones entre las personas, pues destruye la confianza, la capacidad de relacionarnos y trabajar conjuntamente. Ahora preferimos usar nuestro móvil para conectarnos con los demás y no salir a caminar a las calles por temor a luego ser noticia para el mundo. Afortunadamente, son comunes las cámaras de seguridad en las calles, establecimientos y hogares, lo que posibilita resolver crímenes y delitos.

Es triste contemplar que la vida pierde valor, a cualquiera lo asaltan y lo matan por un reloj o celular, como decía la abuela: “estamos cambiando el oro por espejito” y le quitamos importancia al mayor tesoro, la libertad de vivir. No confiamos en nadie, porque llegamos al borde, hasta perder el amor al prójimo. Y es que observar un civil armado con rehenes era historia sólo de películas, pero en este momento es una realidad, debemos reflexionar.

La seguridad nacional es un asunto de vida o de muerte de toda una nación. La solución es sencilla: El Estado debe asegurar la asignación de recursos que permitan el desarrollo de las instituciones armadas en beneficio de la población a la que sirven, invertir más en la educación, alimentación, nuevas oportunidades de empleos, prevención y salud mental. Porque un individuo más sano, mejor alimentado, más educado, es un ser humano mucho más productivo y con mayor potencialidad.

Concluyendo, debemos perseverar en la necesidad de promover la cultura en valores de forma integral con prioridad en la familia, el principal núcleo de la sociedad, el respeto a la vida y al derecho del ciudadano, e insisto, nunca es tarde para iniciar si se da el primer paso, República Dominicana, juntos podemos.