Por Mihail García
La costumbre, por definición según la RAE, es la manera habitual de comportarse o actuar. De manera que, si entendemos por hábito la repetición de actos iguales o semejantes, podemos colegir que, desde abril de 2024, el alcalde de Santo Domingo Este, Dío Astacio, tenía por «costumbre» el «hábito» de grabar videos llevando ¿soluciones? a los problemas de la municipalidad.
Cómo olvidar los videos a las 3:00 a. m. instalando los famosísimos contenedores, de los cuales ustedes, mis lectores, ya estarán cansados, pues no hay forma de que mi capacidad de asombro y mi lóbulo frontal se acostumbren a semejante absurdo. Pero resulta que, de un tiempo a esta parte, el municipio viene sintiendo la ausencia del alcalde.
Ya no hay videos.
Ya no hay jornadas de madrugada.
Ahora bien, lo que sí hay es mucha basura por todo el municipio. Recorres los sectores de Los Mina y todos los contenedores están llenos de basura; pero lo mismo pasa en Los Tres Brazos, Lucerna, El Brisal y Vista Hermosa. Y qué decir Del Almirante, San Isidro, Mendoza o Bello Campo.
Todo indica que la basura ha tomado por asalto el municipio.
Esto, sin dudas, se debe a que, como dije en un artículo anterior, el alcalde convirtió en política pública una solución provisional como la de los contenedores. Es por eso que el municipio está lleno de basura y no hay esperanza de una solución eficiente, porque desde la alcaldía se persiste en la tozudez de pensar que los contenedores son la solución.
Ignoran que la recogida de los residuos sólidos es, en esencia, un asunto de gestión efectiva. La idea no debe ni puede ser tener grandes cajas de recolección de basura en todas las calles, porque eso reproduce e incentiva los vertederos provisionales a cielo abierto que se ciernen sobre todo el municipio; en cambio, si existiese una eficiente programación de ruta, frecuencia y disposición final de los residuos, esta situación no estaría pasando.
Santo Domingo Este extraña los videos, pero más aún, extraña tener una gestión municipal que funcione. Una gestión que planifique, organice y controle oportunamente los desafíos de la ciudad.
Por todo esto, Santo Domingo Este no necesita más puesta en escena: busca, urgentemente, un alcalde.



