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Salud mental post- catástrofe: cómo reconocer y afrontar la depresión severa y el estrés postraumático

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Por Abril Peña

Tras vivir una catástrofe —ya sea un desastre natural, un accidente grave o una pérdida repentina— es completamente normal experimentar tristeza, miedo, confusión o ansiedad. Sin embargo, cuando estas emociones persisten o se intensifican, pueden evolucionar hacia trastornos más graves como la depresión severa o el trastorno de estrés postraumático (TEPT).

¿Qué es la depresión severa?

La depresión severa, también conocida como trastorno depresivo mayor, implica una tristeza profunda y sostenida que interfiere significativamente con la vida diaria. Según la Clínica Mayo, sus síntomas incluyen:

Sentimientos persistentes de tristeza, vacío o desesperanza. Pérdida de interés en actividades que antes eran placenteras. Cambios en el apetito o el sueño. Fatiga constante y falta de energía. Dificultad para concentrarse o tomar decisiones. Pensamientos recurrentes de muerte o suicidio.

Estos síntomas deben ser evaluados por un profesional de la salud mental para determinar el diagnóstico y tratamiento adecuados.

¿Qué es el Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT)?

El TEPT es una afección que puede desarrollarse después de experimentar o presenciar un evento traumático. De acuerdo con MedlinePlus, los síntomas del TEPT se agrupan en cuatro categorías:

Recuerdos intrusivos: revivir el evento traumático a través de recuerdos no deseados, pesadillas o flashbacks. Evitación: esfuerzos por evitar pensamientos, sentimientos o lugares que recuerden el trauma. Alteraciones negativas en el pensamiento y el estado de ánimo: sentimientos persistentes de culpa, vergüenza, ira o desapego de los demás. Cambios en las reacciones físicas y emocionales: hipervigilancia, sobresaltos fáciles, irritabilidad o problemas para dormir.

Estos síntomas pueden aparecer poco después del evento o incluso meses después, y suelen durar más de un mes, afectando la vida diaria del individuo.

¿Cómo enfrentar estos trastornos?

Afrontar la depresión severa o el TEPT requiere un enfoque integral:

Buscar ayuda profesional: Consultar a psicólogos o psiquiatras especializados en trauma es fundamental. Terapias psicológicas: La terapia cognitivo-conductual y otras formas de psicoterapia pueden ser efectivas. Medicación: En algunos casos, los antidepresivos u otros medicamentos pueden ser necesarios. Apoyo social: Hablar con familiares, amigos o grupos de apoyo puede proporcionar alivio emocional. Autocuidado: Mantener una rutina saludable, practicar ejercicios de relajación y evitar el consumo de alcohol o drogas.

Recursos disponibles en República Dominicana

En el país existen múltiples instituciones y programas que ofrecen apoyo psicológico a quienes lo necesiten, especialmente tras eventos traumáticos:

Centro de Psicología Aplicada de la UASD: Ubicado en el campus principal de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, este centro brinda servicios de terapia psicológica individual y grupal, con costos asequibles o gratuitos según el caso. También sirve como centro de práctica supervisada para estudiantes avanzados de Psicología Clínica. Instituto de Salud Mental y Telepsicología (ISAMT): Ofrece consultas psicológicas y psiquiátricas a bajo costo, tanto presenciales como virtuales. Neurohealth: Centro integral de salud mental en Santo Domingo, especializado en trauma, ansiedad y depresión. Línea gratuita “Cuida tu Salud Mental”: Llamando al 809-200-1400, los ciudadanos pueden recibir atención psicológica inmediata con especialistas certificados. Colegio Dominicano de Psicólogos (CODOPSI): Entidad que regula la práctica profesional y puede guiar a quienes buscan ayuda confiable.

Conclusión

Experimentar emociones intensas después de una catástrofe es una respuesta humana natural. Sin embargo, si estas emociones persisten o interfieren con la vida diaria, es crucial buscar ayuda profesional. La salud mental es tan importante como la física, y en República Dominicana hay recursos disponibles para apoyar a quienes lo necesiten. Reconocer la necesidad de ayuda no es debilidad: es el primer paso hacia la recuperación.