Todos sabemos cuáles son los principales problemas a nivel municipal y si no lo sabemos de manera consciente, lo hacemos inconscientemente, puesto que los sufrimos todos los días, después de todo a pesar de las diferencias sociales, todos sufrimos de una manera u otra las ineficiencias o éxitos de los alcaldes y regidores a lo largo y ancho del país.
Alguien sabe cómo lo van hacer o si quiera que van a hacer las nuevas autoridades que están supuestas a asumir el mes que viene? Alguien sabe al menos, si las actuales han cumplido con una mínima parte de su plan gobierno municipal? Saben los ciudadanos la labor que realizan los regidores? Saben los ciudadanos que es un presupuesto participativo? Saben los ciudadanos que existe un presupuesto exclusivamente para Educación, juventud y género ? Y los espacios públicos o la señalización ? No sólo es basura lo que hacen, aunque en esto también fallen, ni el previsible colapso del drenaje pluvial aunque hasta los recientes desastres se habían hecho los ciegos con el tema, Ordenamiento urbano, manejo de aceras, señalización, previsión ante desastres, seguridad pública, tránsito son de las mil y una cosa que están supuestos a organizar y supervisar las alcaldías en urbes cada vez más grandes y más desorganizadas.
Los ciudadanos, la mayoría no lo saben y lo peor es que no les interesa, no tienen la más mínima conciencia de la responsabilidad que conlleva el ejercicio del derecho al voto, los políticos, que saben que son los menos los que se hacen estas preguntas tampoco hacen mucho esfuerzo, sí, tienen un programa de gobierno municipal que hay que ser casi hacker para encontrarlo y peor aún para entenderlo puesto que tras mucha rimbombancia seguiremos sin saber cómo planean lograr los cambios que se necesitan y que prometen con tanto desparpajo.
En estos días que faltan esa debería ser la prioridad de ellos y de la sociedad, saber qué harán y cómo lo harán, con este simple ejercicio tendríamos al menos un marco de referencia sabríamos por quién votar más allá de la alaraca y fidelidad partidaria, aunque eso claro está es pecar de ingenuos.



