Opinión

S.O.S: Fuera Barrick Gold de la Sierra de Yamasá

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Por Marina C. Valera Regús


Han saltado las alarmas. La compañía Barrick Gold Corporation, cuyas actividades a nivel mundial son la explotación metalífera de oro, cobre, zinc, uranio, y establecida en la República Dominicana, específicamente en la que fuera la mina de Pueblo Viejo de la provincia Sánchez Ramírez, tiene pretensiones de ampliar sus actividades extractivas a la provincia de Monte Plata, específicamente a las montañas denominadas Loma 7 picos de la Sierra de Yamasá.

Esta empresa minera se establece en nuestro país por medio de la adquisición de la minera Placer Dome, operación realizada entre los años 2004-2006, si mal no recuerdo. Las perspectivas de reiniciar la extracción de oro en nuestro país nunca fueron buenas, y de hecho, no han sido producto de pocos escándalos luego de que se hiciera público el contenido del jugoso contrato que habían establecido las autoridades gubernamentales con la compañía para la partición de los beneficios producidos, en que un 3% sería para el Estado dominicano y 97% para la compañía. ¿Qué les parece?

Luego se continuó con las formas en que se pesaba el metal para su exportación, otra forma de saqueo de la riqueza que produce nuestro suelo. Y es que el problema tal vez pudiera consistir en que seguimos pensando que la inversión extranjera es la fórmula mágica para “salir de la pobreza”. Producción de materias primas para exportación, agricultura sin procesamiento para exportación con precios en el mercado internacional deprimidos. Ahora pretenden justificar la ampliación de la explotación minera para “recuperar la economía” luego de la crisis provocada por la pandemia. Tienen en la mira de distintas compañías mineras a toda nuestra Cordillera Central, donde se produce el alimento y el agua que necesitamos para vivir y que los extranjeros quieren para llenar sus arcas de metales preciosos y aumentar sus riquezas. ¿Y es que no somos nosotros los pobres?

Y en este aspecto estos argumentos se saben fundamentar muy bien: la onza de oro se vende a US$1,500, los beneficios económicos al Estado han sido de US$ 1,600 millones desde el inicio de las operaciones. También adornan sus contribuciones alegando posibilidades de empleos para las comunidades circundantes, beneficios a grupos de mujeres, de capacitación a jóvenes mediante el Instituto de Formación Técnico Profesional (INFOTEP). De manera que con estas justificaciones esta compañía ha llegado a la provincia de Monte Plata para pretender, para ofertar sus “beneficios” a las comunidades que bordean la Loma 7 picos de la Sierra de Yamasá.

Pero resulta que la Sierra de Yamasá es uno de los complejos montañosos de nuestro territorio mejor conservado, con una pluviometría, o cantidades de lluvia que recibe de entre 2000 y 2500 mm de agua lluvia anual. Las comunidades de Loma 7 Picos viven de los importantes recursos naturales de su zona, alimentados por las aguas que se producen. Allí se producen 1.3 millones de quintales de cacao orgánico de exportación, así como también plátanos, guineos, yautía, cítricos y una importante ganadería. En estas montañas de la Sierra de Yamasá nacen 12 ríos: Higüero, Río Piedra, Guanuma, Guanumita, Río Verde, entre otros, sin contar que están incluidos los ríos Ozama e Isabela que nutren del preciado líquido a la ciudad capital.

La otra cara del establecimiento de esta empresa en nuestro territorio para pagar cuantiosas cantidades de dólares por la extracción mineral, lo son los efectos, además de la destrucción por el minado de nuestras montañas, la disminución de los caudales hídricos por estas razones provocada y los de la contaminación provocada por el procesamiento del mineral de oro en la cianurización. La cianurización es el proceso de mezcla con cianuro de la tierra donde está contenido el oro para poder extraerlo. El cianuro es un metal pesado MUY VENENOSO y muy difícil de retener en las llamadas presas de cola, donde supuestamente se recogen los materiales de desecho del proceso para disminuir las emisiones contaminantes a los cursos de agua, donde van a parar los residuales de todos los proceso industriales. Estas aguas residuales deben tener siempre parámetros de calidad definidos por las autoridades y deben tener un control estricto para evitar niveles de contaminación que causen daños, en los cursos de agua, a la agricultura y a la ganadería, así como también al consumo humano. Bien sabemos de la cantidad de animales que han muerto en esas comunidades por la ingesta de agua contaminada. 

Es por esto que la comunidad de Monte Plata ha reaccionado airada por las pretensiones de esta compañía minera de ampliar sus actividades en esa provincia. ¡!!NO SEÑORES  DE LA BARRICK GOLD, EN MONTE PLATA NO LOS QUEREMOS!!! Como bien han expresado los comunitarios, todo el dinero que puedan pagar por el oro que extraigan, no resarcirá los daños provocados por la destrucción de las Lomas 7 picos. Y no sólo serán las comunidades, sino toda la población consciente debe ponerse en pie para defender nuestro territorio. La lucha por la defensa de Loma Miranda es un buen ejemplo de lo que podemos lograr si todos a una voz defendemos nuestra agua, nuestro suelo de la avaricia de los extranjeros.

Sabemos acaso de dónde proviene la Barrick Gold, compañía que quiere seguir extrayendo nuestro oro? Vienen de Canadá, un país extensamente grande y de los más ricos del mundo. En ese país su población tiene una calidad de vida que ya quisiera cualquiera de nosotros tener. Cuentan con recursos naturales incalculables, en un territorio de 9, 984,670 km². Esto es 9 millones 984 mil kilómetros cuadrados. Y nuestro país tiene sólo 48 mil kilómetros cuadrados. ¿Cuántas veces cabe nuestra isla, para no ser agayudos, en su territorio? Ellos hacen extracción de minerales en su territorio, cuentan con una compañía, la Tetra Tech, que ofrece servicios de extracción minera en su territorio, y seguramente no será la única. 

Así que si Barrick Gold necesita extraer más oro, porque tienen hambre sus ejecutivos, debería irse a sus 9 millones de kilómetros a extraer oro, cobre, níquel, zinc, uranio y todo lo que quieran para allá, que ése es el territorio de ellos. En base a chilatas de dólares no queremos destruir nuestras fuentes de agua y de alimentos. Total, para que se los roben los funcionarios de los gobiernos, ya que nuestra población no recibe los beneficios del dinero que pagan por la extracción mineral. Y si no lo creen, recuerden los niveles deficientes de salud y educación que sirven en el Estado. Lo ideal sería sacar a la Barrick Gold del país, pero como no podemos, evitaremos que amplíen sus actividades a cualquier otro lugar. Porque destruir una montaña para extraer sus minerales, no puede ser una actividad sostenible de ninguna forma.