Por Kelvin Ortiz Faña
El comunicador Roberto Cavada, se ha convertido en el “abogado-notario público” de los dos principales candidatos presidenciales de República Dominicana, para dar a conocer “la verdad” de sus hechos. ¡Vaya usted a ver!, como diría él, en su emisión estelar.
Cavada, quien ha innovado la forma de los noticieros en el país, entre reportes, opiniones, entrevista y un “chin” más, se convirtió de la noche a la mañana del “Hombre noticia” en el “notario público” profesional de la verdad de los candidato presidencial del Parido de la Liberación Dominicana, Gonzalo Castillo y del Partido Revolucionario Moderno, Luis Abinader.
Un notario, en el buen derecho, no es más que un funcionario público con estudios de derecho cuya intervención otorga carácter público a los documentos privados y los autoriza a tal fin con su firma.
En el caso de Cavada, el bolígrafo sería su micrófono, su cámara, la tinta y el papel, lo que muestra, dando fe pública de los donativos de Gonzalo y Abinader.
Como todos sabemos, los notarios cobran para estampar su firma y sello. Dependiendo el cliente, la suma varían.
El primer contrato a Cavada como notario público, lo dio Gonzalo Castillo, quien lo envió en avión a China, para que confirmara lo que ponían en dudas el Partido Revolucionario Moderno, la compra de insumos y medicamentos para combatir el coronavirus.
Su segundo contrato, fue dado por Luis Abinader y por lo visto, no fue tan costoso el contrato, porque lo montó en un bus para que firmara y colocara su sello al segundo hospital móvil que entrega el candidato presidencial del PRM para atender pacientes con síntomas o contagiados del COVID-19 y, que el Partido de la Liberación Dominicana ha criticado.
Vamos a ver, si en los próximos días, Leonel Fernández se motiva a contratar los servicios del notario público de Roberto Cavada para firmar y sellar uno de sus encuentros en el interior del país. ¡Madre mía!
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