Por Rosa Iris Luciano
El Pregonero, Santo Domingo – El comunicador y analista Ricardo Nieves lanzó una fuerte crítica al fenómeno social conocido como “teteo”, al que calificó como un espacio de violencia, desorden y degeneración social, cuestionando abiertamente su utilidad y los efectos que tiene sobre las comunidades más vulnerables.
“¿Para qué sirven los teteos? Díganme uno solo que termine bien. Solo dejan bulla, basura, pleito, heridos y muertos”.
Nieves denunció que estos encuentros, que suelen organizarse en barrios sin control ni regulación, se han convertido en una fuente constante de conflictos, enfrentamientos armados y víctimas fatales, sin que las autoridades actúen para contener el problema.
“Cada vez que hay una vaina de San Pedro, en Ingenio Consuelo, en Elías Piña siempre hay un muerto, un herido. ¿Hasta cuándo?”.
Con su característico estilo directo y sarcástico, comparó la conducta de muchos asistentes a estos eventos con la de animales salvajes, al señalar que ni “las vacas, ni los perros, ni los lobos hacen teteo”. Agregó que el comportamiento descontrolado responde no solo a la falta de valores, sino a la ausencia total de autoridad y regulación.
“No quieren control, quieren hacer lo que les da la gana, subirse arriba del vecino y rututú rututú como un orangután. ¿Eso es libertad? Entonces lleve a su hija, a su hijo, a su adolescente, a uno de esos teteos a ver si usted aguanta lo que se vive ahí”, desafió Nieves, en respuesta a quienes justifican estos espacios como expresión cultural o social.
El analista también ironizó sobre los discursos sociológicos que pretenden justificar el fenómeno como resultado de la exclusión social.
“No me hablen de Dahrendorf ni de conflictividad estructural. No se trata de teoría, se trata de que el Estado ha renunciado al control, y la juventud está expuesta a un sistema que romantizan el caos”.
Exigió a las autoridades que impongan controles y devuelvan el orden a los espacios públicos.
“No me venga con que la diversión tiene que producir heridas, ni que el entretenimiento debe generar muerte. Eso no es libertad, es irresponsabilidad”



