Por Héctor Luis Febles
La Gran revolución y despegue económica de la República Dominicana está en la industrialización tecnológica y así vendrá una generación de talentos humanos para empleos de calidad.
El país debe planificar y diversificar el futuro y no ser solamente dependiente del Turismo, remesas, la agricultura, Zonas Francas y otros sistemas de producción, los que ofrecen salarios muy bajos.
Las transformaciones de nuestra economía y fuerzas laborales se hacen necesarias en este siglo 21 y el sector más productivo, que es el tecnológico.
Nuestras autoridades deben luchar por hacer los cambios necesarios de nuestra economía y dar un paso al desarrollo de la tecnología apostando a la innovación e impulsando el desarrollo industrial basado en conocimientos educativos en habilidades tecnológicas con la finalidad de diversificar la economía y generar empleos de calidad y perfil global.
Además, se debe trabajar en la creación de parques tecnológicos nacionales en las principales provincias donde hay experiencias en zonas franca, como San Pedro de Macorís.
Estos parques industriales deberán enfocarse en robótica, biotecnologías, software, Inteligencia Artificial (IA), energías renovables, entre otras.
También debemos desarrollar el capital humano, reformado con programas educativos hacia la tecnología, ciencias, matemáticas y la ingenierías.
Un programa nacional de becas tecnológicas y escuelas técnicas de innovación.
Enseñanzas de programación, Inglés técnico y avanzado, a través de alianzas estratégicas con universidades y empresas para pasantías.
Se deben crear incentivos fiscales y financieros.
Así como la creación de una ley de industrialización tecnológica. Exenciones fiscales, temporales y reducción de aranceles para empresas tecnológicas.
Crear un fondo de inversión y capital semilla público privado.
Financiamientos y créditos especiales a través del BANDEX y otros organismos crediticios.
Este proyecto bien elaborado generará más de 25 mil empleos al año.
Una inversión extranjera directa de más $500 millones de dólares por año y un aumento del salario mínimo por encima del 45%.



