Opinión

Resultados PISA: referencia para el nuevo año escolar

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Por JUAN LÓPEZ

 

Como un designio fatal, el pueblo dominicano recibió, una semana después del inicio (pasado 24 de agosto) del nuevo año escolar 2026-2027, en la educación preuniversitaria –inicial, media y secundaria–  a nivel del sector público y del privado, los resultados PISA (Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes) correspondientes al pasado 2025.

A los negativos resultados del pasado año escolar, cual si fuera un balde de agua fría, sucia y maloliente, nos llegaron estos negativos resultados PISA:   

República Dominicana (RD) quedó en el puesto 83 de 89 sistemas evaluados globalmente, con 124 puntos por debajo del promedio de la OCDE. Apenas un 9 % de los estudiantes alcanzó la competencia mínima. Es decir, el 91 % de los alumnos evaluados carece de bases matemáticas elementales.

De 13 países latinoamericanos evaluados, la RD quedó relegada a la posición 12 en Lectura y a la posición 11 tanto en Matemáticas como en Ciencias. El 69.3 % de los estudiantes dominicanos presenta deficiencias severas y simultáneas en Matemáticas, Lectura y Ciencias, colocándose entre los diez porcentajes más críticos del mundo.

Esa situación acontece, a pesar del significativo incremento del presupuesto destinado a la educación preuniversitaria, con la inyección del 4 % del PIB desde el 2013.

También, los resultados cuantitativos y cualitativos del pasado año escolar y estos negativos resultados de PISA 2025, evidencian que la RD, en plena era de mayores avances de las ciencias, las tecnologías y de la inteligencia artificial,  en lugar de mejorar ¡está retrocediendo peligrosamente en la formación de nuestros niños, niñas y adolescentes!

Ante estos frustrantes resultados ¡no hay excusas válidas! ¡Tampoco nos vamos a sentar ante el muro de las lamentaciones a llorar como niños!

Aun cuando las responsabilidades se reparten entre los diferentes actores de la comunidad educativa, es pertinente identificar niveles de mayor a menor a los actores responsables de esta lamentable situación en la siguiente escala:

Las culpabilidades se distribuyen entreel Estado y gobiernos a través de las autoridades del Ministerio de Educación (MINERD), en primer lugar. Esegundo lugar está el personal docente y su “combativo” sindicato, la Asociación Dominicana de Profesores (ADP). Para el tercer lugar ubicamos a  las familias de nuestros estudiantes como consecuencia de los descuidos de los padres y tutores.  

En cuarto lugar identificamos varias organizaciones de la sociedad civil (ONGs.) vinculadas al aparato educativo, porque sus preocupaciones fundamentales las circunscriben a gestionar asignaciones económicas fijas del holgado presupuesto que administra el MINERD.

Ante tan preocupante situación, en esta reflexión consideramos que los diferentes actores de la comunidad educativa, en el orden anteriormente indicado, por responsabilidades y patriotismo, y para cumplir con  el mandato de nuestra Constitución (Art. 63) que ubica a la educación como un derecho fundamental   que, taxativamente,  dispone: “Garantizar una educación integral, equitativa, cívica, moderna e  identificada con los mejores valores, sanas tradiciones y sentimientos patrióticos.”

 

Por lo tanto, procede que el gobierno a través del MINERD, declare en situación crítica el sistema educativo dominicano y establezca, en coordinación con la ADP, la realización de un diagnóstico docente, administrativo y técnico para:

 

1.- Identificar las fallas, errores y situaciones que impiden cumplir con el mandato del Art. 63 de nuestra Constitución.

 

2.- Identificar los aspectos y malas prácticas en las ejecutorias de la administración del gran dineral que, anualmente, recibe el MINERD en base al 4 % del PIB.

 

3.- Urge que el MINERD y la ADP asuman sus respectivas responsabilidades para que, a la mayor brevedad, procedan a pactar y a cumplir un acuerdo para no utilizar el manido recurso de las huelgas y suspensión de docencias por cualquier nimiedad en el presente año escolar.

 

4.- La Comisión  Ejecutiva para la Transformación Educativa, designada mediante Decreto No. 309-26, debe asumir como su prioridad 1-A el abordaje en sus diferentes aristas estos negativos resultados de PISA y, consecuentemente, realizar los estudios que le permitan presentar propuestas viables para empezar a superar los negativos resultados que está arrojando el actual sistema educativo dominicano.

 

Si así se hiciere, estamos absolutamente convencidos de que los negativos resultados de PISA serán utilizados como una referencia positiva y de apoyo para que este recién iniciado nuevo año escolar 2026-2027 empiece a generar resultados positivos que contribuyan con la necesaria calidad de la educación para satisfacción y orgullo  del pueblo dominicano. ¡Ojalá así sea!