Opinión Política

¿Rescate RD?

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Por Ruddy de los Santos


Cuando escuché el nombre del frente opositor entre FP-PLD-PRD sinceramente pensé que estaba en Nicaragua, país donde fuimos testigos cómo se produjo el encarcelamiento y posterior expulsión y destierro de cientos de opositores de la dictadura de Daniel Ortega, entre ellos (todos los candidatos presidenciales). Pero nosotros no somos Nicaragua, al contrario, somos un país donde hay plena independencia de poderes, libertad de expresión, una nación donde el presidente voluntariamente y sin ningún tipo de presión designa una procuradora general no partidista.

Vivimos en un país donde el presidente es el principal propulsor y garante de que las Altas Cortes, así como el órgano electoral (JCE) y los integrantes de la Cámara de Cuentas no estén dirigidas o integradas por sus familiares, amigos, miembros de su entorno o de su partido como ocurría anteriormente. Vivimos en un país donde el presidente que encontró a los jueces de la Suprema Corte de Justicia designado por el partido anterior le profesa respeto y con ellos convive sin conflictos ni diatribas. Luis Abinader es un presidente del cual no he escuchado al primer dirigente político opositor o comunicador denunciarlo o señalarlo en ningún acto de corrupción o indelicadeza y mucho menos de nepotismo. Ningún juez de la Suprema ha denunciado ser objeto de espionaje telefónico por parte de un subalterno del presidente.

Ningún diputado o senador de oposición ha denunciado que desde el Gobierno le propusieron o presionaron cambiar su voto para apoyar un préstamo a cambio de dádivas o prebendas. Ningún periodista ha denunciado persecución, retaliación o ataques personales o que peligra su integridad por decir lo que piensa. Vivimos en un país reconocido como ejemplo de la innovación y recuperación en turismo por organismos internacionales como la OMT.

Somos un país donde su economía crece. Los empresarios o inversionistas no denuncian como solía pasar el pago de extorsión o peajes para lograr trámites burocráticos con ministros u otros funcionarios. Los restaurantes permanecen repletos los 7 días de la semana, las tiendas más caras en los grandes centros comerciales o en las avenidas y calles más populares el comercio crece vertiginosamente, los constructores no dan abasto con la venta de apartamentos de altos, medio y bajos costos, los fines de semanas la mayoría de dominicanos viajan al interior del país a resorts, villas y playas y también toman sus vacaciones a cualquier destino del mundo, muchos de ellos en cabina Premium y por salas Vip. Somos testigos de cómo se construyen muelles, puertos y aeropuertos y crecen las cifras de visitantes de toda parte del mundo a nuestros hoteles.

Los rankings y evaluaciones sitúan a nuestro presidente como el segundo mejor valorado del Continente y junto a Uruguay el país más estable política, económica y socialmente. Los países que merecen “rescate” son aquellos que se convierten en narco estado, aquellos donde los poderes del Estado conviven bajo el poder o hegemonía de un partido que promulga o ejerce la impunidad, la corrupción, la persecución, el nepotismo, la intolerancia y el secuestro de sus instituciones. Es una barbaridad y un irrespeto afirmar que nosotros tenemos que ser rescatados, quizás pudimos necesitar de ese rescate, pero fue en el pasado, no en este periodo Presidencial, ni del actual presidente.