Por: José Francisco Peña Guaba
El clientelismo ancestral es parte del ADN de la nación; todos los gobiernos, de una forma u otra, han utilizado los recursos del Estado para eternizarse en el poder. Lo hicieron los reformistas y, claro está, los peledeístas también, solo que lo hicieron con cierta prudencia, algo muy distinto a lo que ocurre hoy, donde el Presupuesto General del Estado está al servicio del proyecto electoral del oficialismo, porque solo así se entiende que la inversión de capital apenas sea de RD $215,284 millones de un monto total aprobado para este año 2026 de RD 1,841 billones, lo que representa apenas un poco más de un 11% de lo que será ejecutado al final del año.
La oposición está conminada a monitorear permanentemente las acciones clientelares e ilegales del gobierno, que solo se dedica a comprar la voluntad del pueblo a través de decenas de programas que lo único que buscan es tener el beneplácito de los beneficiarios para con ese respaldo ganar las elecciones próximas, pero eso no se queda ahí; los popis buscarán comprar los votos de la diferencia para quedarse en el poder.
Esa aseveración nuestra es producto de un informe de Participación Ciudadana que en un Diagnóstico del Sistema Electoral y de Partidos de la RD identificó que a un millón de votantes se les compra el voto, estadística esta que constituye la segunda más alta en compra de votos de la región.
Con el uso político que se le da a Supérate con sus 14 programas (Aliméntate, Bonogas, Supérate Mujer, etc.), donde existen 1,555,355 beneficiarios con una asignación total de RD 51,400 millones para este año 2026 y donde en un gran porcentaje muchos de estos no están en el mapa de pobreza identificados por el Sistema Único de Beneficiarios ( SIUBEN), así mismo está programada la suma de 4,479 millones de pesos asignados para las famosas Pensiones Solidarias que se otorgan con un interés electoralista a ciudadanos que no han aportado ni un peso para ser jubilados o pensionados por el Estado, cosa esta que no se había visto nunca antes, salvo casos de excepción de naturaleza no política.
Algo que resulta extraño y de obligada explicación por parte del oficialismo es cómo de RD $43,349 millones en el año 2020 en el renglón de Pensiones y Jubilaciones, en solo seis años del Gobierno del Cambio, se haya elevado esta cifra en $58,100 millones hasta llevarla a $101,860 millones de pesos, suma que resulta escandalosa. Lo que demuestra es el festival de pensiones antojadizas con montos otorgados altamente abusivos.
El gobierno tiene un presupuesto de 12 mil millones para publicidad y esto solo se gasta en comprar apoyos de comunicadores y tratar de silenciar a otros. La maquinaria oficialista está convencida de que con el uso de los dineros públicos va a comprar las elecciones; lo piensan así porque en el año 2024 se contrataron decenas de encuestas para crear la percepción de un triunfo arrollador solo para instalar en el imaginario popular el manido criterio de que ganarían con un supuesto 70%.
Los modernos también son los responsables directos de la inasistencia de cientos de miles de electores a las urnas, porque hicieron de todo para garantizar una abstención que les garantizara, con el voto patrimonial de quien está al frente del Estado, imponerse en las elecciones; solo así se explica que desde los comicios del año 1962 a la fecha, en las elecciones recientes pasadas, tuvieran el nivel más alto de abstención, un 45%, para un histórico porcentaje de electores que no asistió a las urnas.
Los popis con sus socios mayores del empresariado voraz querrán quedarse con el poder más allá del 2028 y harán uso de todas las armas a la mano para lograrlo. Estos no tienen miramiento alguno y su virginidad moral la han perdido con los comprobados y alarmantes casos de corrupción, sobre todo el de SENASA, que ha sido el punto de inflexión de la ciudadanía con este desastroso Gobierno.
La oposición, la ciudadanía comprometida en sacar del Palacio Nacional a los acicalados popis, tiene que estar preparada y vigilante para defender el sistema democrático y el venidero triunfo del pueblo frente a los desmanes que le veremos realizar, porque sin un freno popular estos buscarán quedarse usando todo tipo de fraudulentas acciones, ya que de ellos tenemos que esperar de todo, hasta lo inimaginable.
Cada día vemos cómo el oficialismo pierde todo vestigio de vergüenza. Preparémonos, pues, para la madre de las batallas, los partidos políticos de oposición, porque será una lucha dura, porque usarán a su máxima capacidad el poder, solo que esta vez estaremos preparados para pelear en el terreno que ellos deseen. No estamos en los años 90, cuando el balaguerismo se robaba las elecciones y no pasaba nada; el mundo ha cambiado y estamos ante una ciudadanía empoderada que hará valer por todos los medios el derecho y resultados del soberano en las urnas, ¡no lo duden!



