Por Polón Vásquez
 El discurso polÃtico de campaña en estos dÃas, que prolifera el nieto del tirano dominicano, Rafael Leónidas Trujillo, Ramfis DomÃnguez Trujillo es un discurso de barricada, precisamente en una época de debilidades administrativas y fuertes decisiones del gobierno morado.
¿Ocupará Ramfis Trujillo la presidencia de la República Dominicana? ¿Los dominicanos ya olvidaron los crÃmenes y las violaciones a los derechos humanos cometido por su abuelo durante los años que gobernó el paÃs?
Pueblo que olvida su historia, tiende a repetirla, pero no creo que nuestra comunidad cometa ese error, de repetir su historia polÃtica pasada.
Ramfis DomÃnguez, no tiene estructuras polÃticas y sectores fuertes de los poderes económicos y oligárquicos que lo apoyen en sus pretensiones presidenciales en el paÃs caribeño…
A mis grandes amigos que hacen trabajos polÃticos en el exterior y República Dominicana por Ramfis DomÃnguez, les aconsejo ahora, que desistan de esa miope y segura polÃtica promoviendo a este joven.
Ramfis DomÃnguez Trujillo, allá no tiene gente y/o grupos importantes que simpaticen por él y que pretendan conducirlo al Palacio Nacional.
Las mayorÃas de los curas de la Iglesia Católica en el paÃs, que están destacados en las 32 parroquias de la pequeña nación, hasta ahora no han dicho nada y ni siguiera mencionan ese nombre.
Los periodistas, comunicadores sociales y las grandes empresas periodÃsticas del paÃs, no publican y mucho menos destacan informaciones polÃticas que se originen en los cÃrculos de Ramfis DomÃnguez.
Una gran parte de los amigos y simpatizantes de Ramfis Trujillo en el exterior, eran simpatizantes y militantes del partido oficialista (PLD) que han sido olvidados y abandonados por el pequeño grupo que se han orquestado como funcionarios y beneficiarios del gobierno morado.
Todos los dominicanos mayores de edad en el exterior y República Dominicana que pensamos tener una mejor nación, queremos un cambio administrativo en la conducción de las cosas públicas, pero que no sea una mafia morada como la que posemos actualmente.
El politburó polÃtico del Comité Central del (PLD) es una estructura polÃtica dictatorial, que maneja los poderes del Estado Dominicano de acuerdo a sus necesidades y caprichos económicos y sociales.
Hace 18 años, el 98 por ciento de los peledeistas de arriba, eran pobretones y andaban vendiendo a *Vanguardia del Pueblo*, por las calles descalzos y en chancletas de gomas.
La dialéctica polÃtica, ideológica e histórica de los pueblos, no tiene reversa en ninguna parte del mundo. Tarde o temprano, el pueblo dominicano se revelará contra sus verdugos polÃticos opresores y le cobrará con creces, las burlas, vejaciones sociales y atropellos polÃticos.



