Por/ Isis Alvarez.
Sin querer pecar de injusta y excusando mi ignoracia jurídica las expresiones del titular de la dirección de persecución del ministerio público sobre la decisión del décimo juzgado de instrucción del Distrito al caso Jet Set, ‘’una burla a las víctimas’’, me han motivado algunas inquietudes.
Me he preguntado si lo presentado en estrado por el señor Camacho Peralta, quien aparte de abogado es sicólogo y sociólogo con conocimiento de las características de nuestro pueblo no es más burla que la medida cautelar determinada por la corte de instrucción.
¿Desconoce el cuerpo del ministerio público que encabeza el señor Camacho junto a otros excelentes fiscales para el caso Jet Set sobre el código penal y los límites penales a este tipo de delito?
¿Desconoce que era impensable que una corte otorgara prisión preventiva a los principales ejecutivos del club jet set por razones jurídicas e institucionales más que por cualquier otra razón?
¿No es una burla al sistema de justicia y a la sociedad aspirar a que una jueza, en este caso la magistrada Veloz, deliberara prisión preventiva de 18 meses o menos?
La sociedad debe saber que ese ministerio público no desconoce los principios más arriba señalados, por lo tanto podían advertir cuál sería la decisión coercitiva para los señores Antonio y Maribel.
Presentación periódica, impediemento de salida y fianza económica.
Porque la prisión provisional o preventiva se aplica bajo excepcionalidad no como norma aunque nuestros jueces nos tengan malacostumbrado a ello.
Hoy, la sociedad le pasa factura a nuestro sistema de justicia cuestionando su calidad jurídica en determinados casos pues nos han malacostumbrado, repito a enviar a prisión a los sin nombres, a los sin padrinos, a los hijos de nadie, a los que nos deben algo políticamente violentando los debidos procesos y el buen derecho.
El sistema carcelario dominicana tiene 26, 396 internos, de los cuales el 59.54% a 2024 orresponden a internos preventivos, según datos de la defensoría pública, personas que perfectamente podrían llevar su proceso de investigación bajo libertad condicionada como lo que ocurrió con los hermanos Espaillat.
Sí, la tragedia del Jet Set, sin que sus propietarios lo quisieran o no, lo planificaran o no, actuaran en grave descuido o no es una de las peores tragedias de nuestra nación.
235 fallecidos según las autoridades oficiales, 180 personas heridas entre simples y graves, así como casi 150 menores en orfandad parcial y total es para no dejar las cosas así o echar agua fría.
Sin embargo, mientras la corte en el juicio de fondo no determine la calidad de cupabilidad de los imputados desde nuestras propias autoridades del sistema de justicia no se puede auspiciar la ignorancia, el morbo y la desinformación.
Saben los juristas que no correspondía la ‘’preventiva’’. Pero, pudo más el populismo judicial, clamar por Barrabás para no ir en contra de los que desechaban a Jesús.
Era mejor ir en la ola de un pueblo que desconoce procesos, procedimientos y leyes, un pueblo sediento de justicia por la impunidad que desde los mismos estrados nos han entregado.
Hoy, el cuerpo muerto se lo han lanzado a la magistrada Fátima Veloz, a quien personalmente no conozco.
Por eso saludo la aclaración del colegio de abogados al considerar de inaceptable la presión social a la decisión correcta de esa corte, al igual que condenar las expresiones injustas de los fiscales que trabajan el caso.
Me pregunto ante esto, ¿por qué mejor el ministerio público en una postura más consciente y responsable no le dijo a la sociedad que no procedía presentar una medida cautelar de privación de libertad?
¿Por qué no instar más bien a nuestros congresistas a trabajar en una normativa penal más estricta y moderna?
¿Por qué no aprovechar la ocasión para hacerle un llamado a los tribunales de nuestro país para que se considere la figura de prisión provisional en casos excepcionales y no como la norma?
¿Por qué no aprovechar para bien instruir a la sociedad sobre este particular en vez de alimentar el morbo?
¿Por qué honorables magistrados en vez de solicitar una prisión improcedente mejor no darles esperanzas a nuestro pueblo de que ese cuerpo público aportará a la corte las pruebas pertinentes para determinar la justicia correcta y ejemplar en el juicio de fondo?
No es justicia aprovecharnos de la ignorancia de los pueblos sino burla.
Por eso al escuchar a los magistrados aquella madrugada hablar de burla a las víctimas, me he preguntado ¿quién se burlaría de quién?
La autora es periodista, comunicadora, consultora de comunicación digital y comentarista de la emisora Z101.



