La semana pasada se viralizó el caso de un joven que fue estafado por una empresa constructora y no es el primero, como ese hay docenas, se podía leer en los diferentes hilos en cada post.
No es el primero y lo peor es que no será el último, pero va llegando la hora de que el Estado se involucre y ponga mejores garantías, porque no se está hablando de empresas fantasmas los escándalos van desde las más punteras con daños estructurales que impiden hasta vivir, vender a varias personas las mismas unidades o aumentos poco razonables y a última hora y los compradores están huérfanos porque los procesos legales para recuperar su dinero o las propiedades son de años y extremadamente costosos.
Entonces el pasmo con tiempo tiene remedio, un día cualquiera alguien jarto, con J , indignado no tomará la vía de la justicia, entonces todos a llorar y a hablar de la falta de control de emociones, pero jugar con los sueños de la gente es peligroso.



