Por Giovanni Morillo
En la historia de la humanidad, los pactos han constituido una forma como las personas expresan sus voluntades, muestra de ello podemos observarlo en la época del Imperio Romano, en la cual el concierto de voluntades entre las partes, sin usar necesariamente el signo de la escritura, era una obligación que irremediablemente tenía que cumplirse.
El famoso vocabulario jurídico de Henri Capitán, a la hora de referirse a un pacto expresa: “En general, trato, contrato, convención entre dos o más personas”. Nuestro código civil en su art 1102 establece que un contrato es sinalagmático o bilateral, en la cual las partes se obligan recíprocamente. Todo esto afirma la obligación de respetar el mismo.
Los actores políticos deben acudir a la historia, que tiene como objeto de estudio, el pasado de la humanidad y como método el propio de las ciencias sociales.
Los hechos son vitales en esta ciencia, es por ello que si recreamos un pasaje histórico, la noche del 10 de agosto 1994, los dirigentes del PLD , el Partido Reformista y los hombres que integraban el Acuerdo de Santo Domingo se reunieron en el Palacio Nacional para firmar el Pacto por el Respecto de la Constitución y por la Gobernabilidad, el cual también fue firmado, en calidad de testigos por los más altos representantes de la Iglesia Católica y de la Sociedad Civil, texto leído a toda nación. El aspecto más relevante consignaba no permitir la reelección consecutiva.
La historia vuelve repetirse, ahora en agosto del 2023, los partidos políticos Fuerza del Pueblo, Partido de la Liberación Dominicana y el Partido Revolucionario Dominicano, buscan un acuerdo en lo municipal y congresional tratando de detener el poder del partido Revolucionario Moderno, partido detentor del poder del Estado.
En estos momentos en la opinión pública, la reelección es el tema más controvertido, pues cada día más sectores cercanos al gobierno proclaman al presidente Luis Rodolfo Abinader Corona como candidato para los comicios a celebrarse en el 2024.
Para muchos Leonel es más discípulo de Balaguer que de Juan Bosch. Todo esto nos lleva a formularnos la siguiente pregunta ¿ Leonel Fernández y Danilo Medina podrán ponerse de acuerdo en lo presidencial ?¿ Respetará Leonel y Danilo el Pacto de el quede en tercer lugar apoya al segundo lugar, mas aun cuando hay una población que rechaza al pld por los casos de corrupción ¿Se llevará del Derecho Dominicano, de influencia romano-germánica, la obligación del respecto de un acuerdo?.
Esperamos que el presidente Luis Rodolfo Abinader Corona no priorice los intereses grupales, sea prudente y tome una decisión a favor del pueblo dominicano.
El autor es abogado



