Editorial

¿Qué es peor: pagar una botella o recibir la botella? 

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El intercambio de mal gusto entre Marchena y Almeyda a través de Twitter fue desagradable, innecesario y una muestra de un regalo cada vez más sucio y deslucido.

El PLD y su cúpula otrora discreta y prudente, ahora no tiene empacho en tirarse sus trapitos al aire en un espectáculo digno de los dueños del circo.

Mal para que olvidándose que es un miembro de un cuerpo sufre de diarrea verbal en las redes y más mal todavía para un experto en comunicación dejarse llevar al terreno del otro.

¿Qué es peor: pagar una botella o recibir la botella?

Escribanos: elpregonerord@gmail.com