Desde 1995 República Dominicana encabeza la lista como país exportador de jugadores da base ball, en la temporada 2022 171 jugadores fueron convocados, en 2024, 18 dominicanos (contando de ascendencia dominicana) jugaron en las Series Divisionales de las Ligas Americana y Nacional, aún así pareciese que se trata de ganado y no de personas y hasta los productos de exportación reciben más cuidados que los niños que se preparan para ser peloteros.
El fallecimiento del prospecto de base Ball Ismael Ureña, el comportamiento de Wander Franco, los excesos de otros como el, la quiebra de algunos, el uso y abuso por parte de familiares, el fallecimiento de 9 peloteros de grandes libras en accidentes de tránsito, nos muestra que ese sector ha sido largamente abandonado y estos son los que logran llegar, que los que se quedan como basura, abandonados en el camino son aún más.
Estos prospectos casi abandonan sus estudios, reciben muy poca guía moral en el camino, son abusado por sus preparadores y familia en un afán de lograr que lleguen a ser firmados, que cuando llegan a manos de los equipos, por mucha guía que reciban ya es tarde para ablandar habichuelas.
Una industria multimillonaria debiese recibir más atención, ya que los tratan como números, entonces deberían recibir las mismas atenciones que otros sectores exportadores, reglas más claras, más seguimiento, más cuidado, más defensa de sus intereses, lo cual irá en beneficio de los jugadores los que resulten escogidos y los que no y de Ñapa el país, porque cada vez que se vitaliza un exceso de un marca país como lo son todos y cada uno de nuestros deportistas, sufren ellos pero sufre también RD, si no lo hacemos por humanidad, hagámoslo por interés, pero hagamos algo y no dejemos que la máquina sin alma siga tragándose la juventud y la vida de estos muchachos.



