Por Mihail García
Si bien los partidos políticos no pueden verse como empresas o corporaciones porque las intenciones del primero y los demás es muy disímil, no es menos cierto que como organización que interactúa en la sociedad y que por ende asume el proceso administrativo, las agrupaciones políticas deben ser gestionadas o administradas.
Siempre hago referencia a una cita de Fernández Aguado, reconocido y laureado autor sobre el management, nacido en España, cuando dice que “Gobernar no es fácil, mucho menos hacerlo bien”, refiriéndose a la gestión empresarial pero que, bien puede asumirse para la gestión pública o partidaria. En ese sentido y en el caso que nos compete, además de cumplir con los pasos clásicos del proceso administrativo: Planificar, Organizar, Dirigir y Controlar; nuestro partido, Fuerza del Pueblo, debe gestionarse con métodos innovadores que nos permitan ser eficientes y transparentes en la gestión interna y estar vinculados a la sociedad en la gestión externa.
Decía Peter Drucker que, la innovación deliberada y sistemática comienza con el análisis de las fuentes de nuevas oportunidades y en efecto, una organización política para llevar a cabo una gestión innovadora debe llevar a cabo un proceso constante de escucha social y su liderazgo debe orientar la dinámica partidaria a la horizontalidad, puesto que, en primer lugar, la escucha social es la fuente por excelencia para establecer un diálogo constante con la sociedad y, en segundo lugar, porque la horizontalidad en la dinámica partidaria mantiene el liderazgo con los pies en la tierra.
Esa horizontalidad estimula la rendición de cuentas, el establecimiento de normas de gestión internas claras, la descentralización operativa de las instancias partidarias y obliga al cumplimiento generalizado de las leyes, reglamentos, normas y manuales que ordenan la vida partidaria.
En cambio, la escucha social permite que el partido mantenga el vínculo con la sociedad, encuentre vehículos de intermediación para luchar por las causas sociales, asuma un programa de gobierno cónsono con las necesidades sociales, planteando soluciones a los problemas nodales de la sociedad, siempre desde su prisma ideológico, pero con una comunicación efectiva, que se parezca cada segmento de la población; porque como dicen los autores del libro “Partidos políticos en la era digital, conectando la ciudadanía con la democracia”:
“Para llegar y mantenerse en el poder, los partidos políticos necesitan entender el mundo de la era digital, si no, van a desaparecer. No porque estén obligados a usar redes digitales o porque el mercadeo digital sea importante, sino porque el contexto los obliga a relacionarse, a oír, a conectarse y co-construir con sus audiencias de forma competitiva”.
Y yo agrego que deben abocarse a procesos de mejora continua para incentivar la innovación partidaria y la gestión eficiente del mismo. Hacerlo así, sin dudas, nos llevará a Ganar el Futuro



