Este medio tiene que hacer un mea culpa y el resto del país con nosotros, nos quejamos de lo qué pasó en la zona colonial (con razón) pero hemos ignorado por años que esto sucede en la 42 y en múltiples barrios de RD mientras los vecinos de allí no tienen la dicha de levantar igual alarma social.
No es para menos, los temas de farándula suelen crear tendencias de semanas, Haití se lo ha tragado todo y la epidemia del Dengue y las metidas de pata gubernamentales terminan de completar el espectáculo de mal gusto y que muestra lo fácil que es entretenernos.
Se podría pensar que el que la mitad de los dominicanos tenga que coger prestado para comer, otro tanto gasta todos sus ingresos y sólo el 5% gana con que ahorrar mínimamente, despertaría alguna alarma social, pero nada que ver, sólo dos o tres políticos se hicieron eco de la dichosa encuesta que muestra la horrible realidad, mientras la golpeada clase media se hacen los gringos con Halloween y Thanksgiving o se endeudan un chin más con el Blackfridays, otro grupo le cae atrás en su lucha por aparentar que pertenecen o botar el golpe de los obvios problemas que todos vivimos pero que nos empeñamos en tirar bajo la cama, otro grupo, el más grande lamentablemente se entretiene con Alofoque, Fogarate, Uca, 69, Yailin y demás hierbas aromáticas, entretenimiento que el resto gustoso compartimos ante el afán de conseguir los codiciados views, y sólo unos pocos comentan, visitan o se preocupan de temas duros, como si hacernos los ciegos harán que se sientan menos o desaparezcan del mapa.
Con semejante capacidades de hacernos los ciegos, sordos o mudos se puede esperar algo más de esta sociedad ? Ahora nos quejamos por que nos pegó de frente y nos explota burbuja idílica, preguntémos a los que crean tendencias en el exclusivo Twitter y en medios tradicionales de opinión si saben cómo se sienten la gente de Capotillo, La Puya, La 40, Villa Francisca y demás barrios populosos del país que tienen que vivirlo todas las semanas ante la indiferencia social y de las autoridades y estas últimas merecen especial mención puesto qué hay que admitirles que hicieron lo mismo de siempre: NADA hasta que el escándalo los obligó al allante y movimiento, así que al menos hay que admitir que trataron a todos por igual si es algo de lo cual les podamos felicitar, Aquellos vientos trajeron estos lodos y por lo visto será bastante difícil limpiarlo. Aunque nos queda el consuelo de que mejor tarde que nunca y eso es pecando de ingenuos, ahorita no pasa de una anécdota y la próxima noticia se traga está hasta que volvamos a repetir con un escándalo mayor y en el que no podamos consolarnos con el consabido: pudo ser peor, al menos aquí no hubo muertos.



