Soy una apasionada de la geopolítica y de la comunicación política, por lo que cada proceso sobre todo en países que influyen en el resto del mundo es seguido con avidez, no podría ser distinto con las elecciones de Estados Unidos, que esta vez fue más difícil para mí de seguir, puesto que ninguno de los dos candidatos a mi parecer cumplía con lo que necesita el pueblo norteamericano e incluso se entremezcla con los intereses de RD.
Así que me lance a leer e investigar lo que todos opinaban a ver si coincidía o no con lo que yo pienso y como verán en este análisis-resumen tal vez por eso llega dos semanas después, separar las informaciones de los sesgos personales fue por decir lo menos difícil.
Kamala Harris perdió por más de 50 votos electorales contra Donald Trump sin contar que se perdió la cámara de representantes y que al momento de redactar este análisis los republicanos tenían una ventaja de 6 bancas en el Senado, lo que hace una gran diferencia en cómo gobernaría Trump puesto que con una mayoría en el Congreso, gobernar en teoría será mucho más fácil para este último sin tener a la oposición haciéndole contrapeso pero también poniéndosela difícil.
Las victorias tienen muchos padres las derrotas son huérfanas, sin embargo vale la pena explicar cómo un candidato con procesos judiciales abiertos y hasta condenas, abiertamente para algunos racista, clasista y antimigrante, misógino sin contar que también es el de más edad escogido hasta la fecha, pudo ganarle las las elecciones a Kamala Harris que hasta el momento no tiene mucha cola que pisarle y es algo que a mi juicio tiene explicación.
Se juntaron varios factores, el desempeño del presidente actual que es por decir lo menos deficiente y se sabía y sin embargo se permitió que se mantuviera como candidato hasta 100 días antes y sólo porque ya era demasiado obvio el deterioro de Biden, esto hizo que cualquiera que tomase su relevo no tuviese tiempo suficiente para crear una campaña cohesionada que le permitiese remontarse sobre los errores de su antecesor, 100 días no son nada en la creación de una campaña ganadora, sin hablar de la frustración de una población que sabe que su partido les engañó.
El anuncio de Biden en abril de 2023 de que se presentaría a la reelección fue recibido con escepticismo por muchos demócratas, pero los posibles rivales rápidamente aceptaron unirse a su campaña como asesores, en lugar de desafiarlo. Me imagino que por aquello de que con los presidentes no se discute, está “tradición” pero en este caso cobardía, salió caro.
Podemos ver como la población reaccionó con un simple ejemplo, el administrador de de fondos de cobertura Bill Ackman, donante demócrata publicó en X : “El partido «necesita un reinicio completo
El partido mintió al pueblo estadounidense sobre la salud cognitiva y la aptitud física del presidente» y luego no realizó una primaria para reemplazarlo” Por esto apoyó a Trump.
Luego tenemos el desempeño de la campaña como tal, de un tiempo para acá las encuestas no dejan de fallar, de hecho se esperaba que los números serían mucho más cerrados y no fue así y fue curioso saber cómo la jefa de campaña de Harris admitió que estaba sorprendida y dolida y que pensaba que el resultado sería distinto lo que indica uno de varias hipótesis: primero el partido y el equipo estaba desconectado de la realidad y vivían en una burbuja porque este era un resultado previsto aunque con los números finales hubiese discrepancia, el método de investigación u análisis están fallando, o lo que se está publicando no son los números reales si no un intento de manipulación del electorado o les están mintiendo a aquellos que mandan a hacer las encuestas o la población ante candidatos tipo Trump se avergüenza de decir en voz alta que prefieren votarles dando una opinión que no se corresponde con la realidad. En cualquier caso el trabajo de tierra debió haberles mostrado el descontento de la población.
También está el tema del uso de los medios de comunicación, publicidad hasta engañosa y la presencia masiva de influencers y que aunque se usó de ambos lados, si no se tiene los pies sobre la tierra puede llamar al autoengaño, en esta campaña fue bastante obvio la tendencia masiva de casi todos los medios apoyando abiertamente a la candidata demócrata, no había ningún prurito en usar hasta los mismos titulares en medios que no son hermanos, la información de Kamala en medios tradicionales era masiva, mientras que la de Trump era a cuenta gotas y a menudo tergiversada ahondando el sentimiento de víctima que ya se había creado con la judicialización política que ha perseguido a Trump (más allá de que sea culpable o no) mostrando una vez más como ya pasó con el caso Lula que el Law Fare puede convertirse en un boomerang peligroso. De hecho en los casos de intento de asesinato a Trump se demostró que el servicio secreto rayó casi en la componenda al ignorar olímpicamente los peligros, lo que redundó en favor de Trump y las reseñas luego del primer ataque dejaron de ser noticias para convertirse en teorías conspiranoicas que buscaban hacer pensar que los atentados no habían sido reales, en una falta de profesionalismo como pocas veces he visto y que se podría pensar que era imposible en la nación más poderosa del planeta, sin embargo jugaron un ajedrez mediático con alguien que una y otra vez ha demostrado que es un genio comunicacional, a pesar de lo desarcetado moralmente hablando que pueden llegar a ser sus intervenciones, alguien que es capaz de usar hasta sus defectos y errores a su favor y ni hablar del uso de influencers, dicen que segundas partes nunca fueron buenas, y aunque hay sus excepciones querer repetir la experiencia Obama no funcionó en esta ocasión, ser famoso no significa que se tenga la influencia suficiente como para hacerles votar por X o Y sobre todo cuando esos famosos hace tiempo que dejaron de sufrir los problemas que en esta ocasión eran los que la población sentía más, lo que significaba que no había conexión alguna entre estos y un electorado cuyos problemas son comida, dineros en los bolsillos, empleo, migrantes etc.
Con esto no decimos que Trump no hizo uso de la desinformación pero tuvo mayor éxito que Harris en el manejo de las mismas, esta última falló en contrarrestarlas.
También hubo un punto de inflexión importante en una entrevista se le preguntó a Harris que que ella entendía que debió hacerse diferente en el gobierno de Biden y con desconcierto dijo que no podía pensar en nada, la entrevista luego de publicada fue editada, un error garrafal en relaciones públicas, JAMÁS se puede ocultar algo luego de publicado y en esta era aún menos, el daño suele ser mayor, y como vimos en esta ocasión ya era tarde, los republicanos habían conseguido el corte, y lo publicaron lo que ahondó el sentimiento de engaño y manipulación en la población pero aún más importante mostró que Como vicepresidenta en funciones, Harris no podía desligarse de un presidente impopular y convencer a los votantes de que podía ofrecer el famoso cambio en medio de una ansiedad económica generalizada.
Y hablando de Biden, La tasa de aprobación del presidente ha rondado consistentemente poco más del 40% durante sus cuatro años en el poder sin embargo dos terceras partes de los votantes dicen creer que los EE.UU. va en la dirección equivocada.
Ella trató de ser leal y seguir el camino muy estrecho de abordar el récord del gobierno sin ensombrecer a su jefe, tratando de mantener un delicado e imposible balance de no atacar las políticas de Biden al tiempo de no promoverlas abiertamente durante su campaña.
Lo que hizo que no pudiese comunicar un mensaje creíble de por qué podría liderar el país y de cómo manejaría la profunda preocupación sobre la inmigración y la economía.
Las encuestas indicaban que 3 de cada 10 votantes expresaron que la situación financiera de sus familias estaba quedando rezagada, un aumento del casi 2 de cada 20 de hace cuatro años, 9 de 10 votantes estaban entre muy y un tanto preocupados por el costo de los víveres, El mismo sondeo encontró que 4 de cada 10 votantes opinaron que los inmigrantes indocumentados en EE.UU. deberían ser deportados a sus países de origen, un aumento de los más o menos 3 con respecto al 2020.
Y aunque en la recta final de su campaña Harris intentó dedicarse a resaltar que su administración no sería una continuación de la de Biden, se mostró ambivalente ya que no logró delinear claramente sus propias políticas, frecuentemente esquivando los asuntos problemáticos en lugar de abordar directamente las fallas percibidas.
Luego está el tema que no logró mantener e incluso ampliar la base de apoyo de Biden, ellos esperaban reagrupar la base de votantes que impulsó la victoria de Biden en 2020, atrayendo el núcleo del electorado negro, latino y joven y ganar más votantes suburbanos con educación universitaria, pero sus resultados fueron decepcionantes con estos bloques clave de votantes y además perdieron otros que eran y tradicionalmente demócratas por concentrarse en estos.
Perdió 13 puntos con votantes latinos, dos puntos con votantes negros y seis puntos con votantes menores de 30 años.
El exprecandidato Bernie Sanders expresó :
Primero perdieron la clase trabajadora blanca y ahora también son los trabajadores latinos y negros. Mientras el liderazgo demócrata defiende el estatus quo, el pueblo estadounidense está enfadado y quiere un cambio”
También perdieron el apoyo de los sectores empobrecidos al concentrarse en la clase media, de los jóvenes al apoyar la guerras y además no contaron con los migrantes de medio oriente y perdieron ese sector ya que el gobierno no tomó en cuenta sus intereses o tal vez piensan que todo mundo es judío, por ej Michigan tiene una población árabe importante por lo tanto no apoyaron al Partido demócrata.
También concentrarse en la clase media redundó en su contra, ya que generalmente, los demócratas apoyan a los pobres, pero esta vez no fue así, entonces su base de votantes se sienten decepcionada mientras que Trump sí se tomó la molestia de pasar por esos sectores y llevarles un mensaje de aliento.
Tampoco fue capaz de alcanzar sus ambiciones de atraer a las mujeres republicanas suburbanas, perdiendo 53% de las mujeres blancas y aunque sacó más que Trump en las mujeres en general este acortó la brecha anterior por más de 5 puntos.
Volviendo al tema comunicacional su campaña se dedicó inconscientemente a promover a Trump y no lo creo sólo yo el veterano encuestador Fran Luntz dijo lo siguiente: “ al enfocarse en él Kamala Harris perdió estas elecciones cuando hizo un giro para enfocarse casi exclusivamente en atacar a Donald Trump”
“Los votantes ya saben todo con respecto a Trump, pero todavía querían saber más sobre los planes de Harris en las primeras horas, el primer día, el primer mes y el primer año de su gobierno”.
“Fue un error colosal de su campaña hacer a Trump el centro de atención más que las propias ideas de Harris”, añadió.
Al final, la exitosa coalición que Harris necesitaba para derrotar a Trump nunca se materializó y el rotundo rechazo de los votantes a los demócratas demostró que el partido tiene problemas más profundos que simplemente un presidente impopular
Tampoco tomaron en cuenta que a pesar de ser una nación pro derechos también son cristianos y algo conservadores y una cosa es el derecho al aborto y otra es un aborto a los 8 meses de embarazo, una cosa son los derechos LGTBQ+ y otra es ver gente totalmente desnuda en un desfile con niños y el obvio embate televisivo de estos temas, una cosa son los derechos individuales y otra permitir a un niño de 5 años que haga una transición de género u obligar a un fotógrafo súper cristiano que fotografíe una boda gay en contra de sus propios principios todas cosas apoyadas por los demócratas, cuando en este momento no son los problemas principales de la mayoría de los ciudadanos estadounidenses.
La desconexión con la realidad es tal que Incluso ahora el tema se mantiene, investigando para este análisis al buscar información por ej de los porque el voto femenino aunque mayoritariamente demócrata bajó sustancialmente con respecto a elecciones anteriores, ningún especialista se concentró en porque la brecha de género entre rojos y azules se está reduciendo, se siguen concentrando en el sentir de la gente contra Trump, pero sin dar una explicación como más del 40% de las votantes femeninas le sigue prefiriendo, muchos de los artículos se concentran en que Trump miente sin hacer una análisis más profundo de porque las supuestas mentirás calan en el electorado, que les promete él que ellas no están recibiendo de los gobernantes actuales querer reducir este fracaso a que Harris es mujer, o concentrarse en que Trump es misógino y machista es un error, tal y como dijo Jane Kleeb Presidenta del Partido Demócrata y una de las pocas que he visto que no se circunscriben al discurso quien es malo y quien es bueno: “Creo que todo importó”, Raza, sexo, ciudad, zona rural, etc. Llevamos 20 años con una estrategia de campo de batalla que No ha funcionado”.
Yo agrego que el problema no fue solo Kamala aunque fue parte el Partido y su desconexión con parte del electorado también tienen una parte importante de la responsabilidad si no la mayor.
Otro tema importante fue la desconexión de Harris con la la clase trabajadora, un sector importante de USAz La prensa reseñó en septiembre que en una reunión con uno de los sindicatos más poderosos de Estados Unidos Harris aseguró que protegería los empleos sindicalizados y los medios de vida de los trabajadores mejor que Donald Trump, pero no dijo cómo, por lo que los líderes de la Hermandad Internacional de Camioneros, aliados desde hace mucho tiempo con su Partido Demócrata, no parecieron convencidos, ella argumentó que su rival republicano no era un defensor de la clase trabajadora, se le cuestionó entonces si ella y el presidente Joe Biden habían hecho lo suficiente por los trabajadores sindicalizados, no pudo responder, todo esto según un líder de los camioneros que relató a la agencia de noticias Reuters.
El Resultado fue que el sindicato avergonzó públicamente a Harris al negarse a respaldar a un candidato presidencial demócrata por primera vez desde 1996.
Los latinos representan la quinta parte de los votantes en USA sin embargo es curioso ver que Donald Trump alcanzó un porcentaje histórico del 45% en las elecciones en ese segmento poblacional según NBC, esto es un incremento de 13 puntos con respecto a los comicios anteriores y rompe el récord previo de apoyo de votantes hispanos a un candidato del partido republicano, que ostentaba George W. Bush desde hace 20 años.
Trump no solo subió entre todos los latinos sino que le ganó a los demócratas en casi todos los estados claves entre los latinos, con excepción de Wisconsin y aún allí Harris estuvo por encima sólo por 1 punto, en Michigan y Pensilvania con retrocesos de 24 y 21 puntos respectivamente.
Trump a pesar de los pesares logró convencer a los latinos de que las políticas migratorias actuales afectan negativamente a los latinos en el país.
Este cambio en el voto latino refleja una mayor diversidad en las preferencias políticas de este grupo pero también mayor fragmentación y una muestra de cómo ha cambiado el Votante, que aunque aún se identifican como latinos, lo cierto es que son estadounidenses y en el fondo sus preocupaciones son como las de cualquier otro estadounidense sobre todo en los hispanos que ya son de 3era y 4ta generación, pero además los demócratas han olvidado que las familias latinas son esencialmente católicas y por lo tanto conservadora, por lo que los valores no se alinean.
En Florida por ej que Biden había ganado con 7% por encima en el 2020 se perdió ahora por unos sorprendentes 11 puntos. El historiador principal del Museo de Historia de Miami, Paul S. George, explicó que la raíz de este cambio está en “el enorme crecimiento e influencia durante los últimos años y décadas de la población cubano-estadounidense y venezolana que tiende a ser bastante conservadora y muy fuertemente anticomunista”.
“Creo que en estas elecciones los republicanos han tenido mucho éxito en presentar los temas del socialismo y el marxismo como algo propio de los demócratas, lo cual no creo que sea correcto, pero ese ha sido su enfoque y mucha gente ha abrazado esa idea”, explica.
Explicó además, que los seguidores de Trump en la ciudad se movilizaron de forma activa en la campaña, con banderas, pancartas y caravanas de vehículos recorriendo la ciudad, mientras los demócratas apenas se hicieron visibles.
“Los demócratas no pudieron captar correctamente el sentir de la calle. Se enfocaron en temas como los derechos reproductivos, el cambio climático y la defensa de la democracia, que son temas importantes pero a muchos les suenan algo abstractos”, opinó
Y aquí volvemos entonces a las fallas de su estrategia y a la poca campaña de tierra, se priorizó redes y prensa olvidando a la gente de a pie
Pero entonces ¿ Qué es espera tanto al Partido Demócrata y a Kamala Harris ?
Ya hemos visto que seguir con el dedo sobre Trump no es suficiente, cifrar sus esperanzas en que él lo hará mal no es inteligente, aunque sea la salida más fácil, pero los limita a esperar lo que venga y no a hacer proactivo y crear su propia estrategia, al Partido Demócrata le toca una profunda reflexión de cuales valores representan y si estos se alinean con su electorado, estudiar sociológicamente hablando que quieren los ciudadanos estadounidenses para poder conectar con ellos, refrescar su liderazgo y volver a los sectores que les hacían fuerte, sin abandonar aquellos que han llegado en los últimos tiempos, alejarse un poco de los temas más radicales e intangibles, que crean división y empezar a opinar en lo que la gente siente más y en las plazas que han mantenido no sólo tendrán que tomar en cuenta esto, si no que el desempeño debe ser excepcional, ya que serán la muestra palpable que sus políticas sean las que fuesen son mejores que las republicanas.
Kamala Harris sin embargo es harina de otro costal, a diferencia de América Latina donde se puede perder y luego regresar como el mesías en Estados Unidos el
Comportamiento es distinto aunque aún es demasiado temprano para decir a ciencia cierta que sucederá con ella hay saber que su caso el ligeramente distinto, ella fue un cordero de sacrificio de su partido, por las razones ya expuesta y a pesar de lo que se pueda pensar Kamala obtuvo logros, porque incluso luego de todo lo dicho anteriormente consiguió números importantes aún siendo mujer y negra y la percepción de que no había dejado una marca como vicepresidenta, su breve campaña para la nominación demócrata de 2020 y su apoyo irrestricto a Biden y al poco tiempo de campaña que tuvo, aún así remontó una campaña que parecía en sus inicios ser una debacle para ella y su partido, de no haberla tenido de candidata pudo ser peor.
Según los expertos le quedan varios caminos el primero de ellos es repetir como candidata, no se ha visto antes pero ella tiene acceso a los grandes donantes y su capacidad recaudadora fue demostrada al romper récords, sin embargo los demócratas no son muy dados a perdonar los fracasos y no tiene historia de darle paso a los perdedores y como ejemplo cercano tenemos a Hillary que quedó mejor posicionada ya que a diferencia de Harris ganó el voto del pueblo aunque perdiera los electorales o el del también ex vicepresidente Al Gore, pero ante la obvia crisis de liderazgos si puede superar esto podría intentar ese camino.
Otro camino podría ser aspirar a un cargo menor, aunque este sería difícil porque tendría que enfrentar a demócratas que ya están aspirando al Senado o las gobernaciones, Jhon Kerry o Nixon lo hicieron y fueron exitosos.
Tambien podría ir al sector privado de hecho es lo que hacen muchos y son reclutados incluso antes de dejar sus cargos, mucha gente estaría feliz de que ella los representase en un buffete de abogados y el lobbismo sería para ella muy lucrativo ya que cuenta con una extensa carrera en la vida pública y las relaciones que dejaría tras de sí a su salida de la vicepresidencia.
También podría unirse a un grupo de expertos o crear una oficina de promoción, pero antes tendría que definir cuáles son las causas que quiere defender, qué fue parte de sus grandes fallas durante su campaña y este seria un camino largo y tortuoso ya que no es fácil empezar de cero aún con sus obvia ventajas aunque esto cuenta la obvia desventaja de que sería mucho menos importante e influyente.
Otra opción y la no menos importante podría escribir un libro Obama, Hillary y Gore lo hicieron, habría mucho interés en saber qué realmente pensaba al trabajar con Biden, sin la camisa de fuerza de ser su subalterna, si ella se decidiese a ser totalmente honesta el libro se vendería como pan caliente y estoy segura que varias editoras deben estar preparando propuestas al respecto y es algo que podría hacer concomitantemente a cualquier otra cosa que decida hacer.
Y por último podría sencillamente vivir la vida, los políticos a ese nivel viven vidas muy restringidas, ella es relativamente joven puede sencillamente tomarse las cosas con calma, hacen un retiro parcial o definitivo y ser un ciudadano común o al menos todo lo común que puede ser un vicepresidente, esto solo el tiempo lo dirá.
Pero sea una cosa o la otra está campaña política ha demostrado que la sociedad cambió, que las campañas no pueden seguir siendo guiadas con las mismas recetas de 20 años atrás, que los políticos y sus partidos tienen una desconexión real sobre lo que es importante para la gente por eso promueven agendas a menudo separadas de lo que los números dicen que la gente realmente le interesa y aquellos que oportunistas o no se concentran en estas últimas se alzan con el santo y la limosna.
Lo que nosotros pensamos que es un problema a menudo puede serlo, pero realmente le importa a la gente ? De quién es la culpa que estos temas copen la opinión pública y los termine separando del electorado? No debemos permitir que los números de los views nos separen de las reales necesidades de la gente, porque el ecosistema digital a menudo puede ser ficticio.
No podemos seguir reduciendo el mundo a quien es malo y es bueno, porque rara vez alguien es tan malo que no tenga nada bueno y viceversa de hecho los estudios indican que los seres humanos en ciertas condiciones bastante simples podemos llegar a ser tan malos como los nazis.
Y yo creo que por eso las campañas y los gobiernos seguimos fallando, queremos reducir todo a blanco y negro, sin irnos al meollo del asunto del porqué la gente esta cada vez más extremista sin importar si es derecha o izquierda y el porqué cada vez estamos más alejados de la realidad del día a día de los ciudadanos. Lo que permite a su vez que mucha gente haga dinero de nuestros miedos y sueños sin hablar de cómo aquellos que los conocen los utilizan para manipular en una vía o en otra.



