El Pregonero, Santo Domingo. –Hoy, en ocasión del Día Internacional de la Juventud, desde la Secretaría de Juventud del Partido de la Liberación Dominicana, lamentablemente no estamos aquí para celebrar con globos y fotos; estamos aquí porque miles de jóvenes dominicanos sienten que el futuro les fue arrebatado antes de empezar. Lo hacemos con responsabilidad, con la frente en alto, y con un profundo compromiso con el presente y el futuro de nuestra juventud.
La juventud dominicana vive momentos difíciles. Vive con el peso del desempleo, la desesperanza, la falta de apoyo para emprender, el abandono de un Estado que le ha dado la espalda, y la amenaza constante de caer en entornos de violencia o delincuencia por falta de oportunidades. En vez de promesas cumplidas, hemos recibido indiferencia. En vez de políticas públicas efectivas, hemos recibido excusas y propaganda.
El gobierno del presidente Luis Abinader y el PRM ha sido, sin duda, uno de los más irresponsables e indolentes con la juventud dominicana. A pesar de contar con recursos, instituciones, plataformas y muchos anuncios en las redes sociales; han sido incapaces de diseñar y ejecutar políticas reales que respondan a las verdaderas necesidades de nuestra juventud. Y esa incapacidad ha tenido consecuencias graves.
Hoy, uno de cada tres jóvenes no sabe si mañana tendrá un trabajo o si tendrá que irse del país, más del 32% de los jóvenes dominicanos de 18 a 30 años están desempleados. A esto se suma el drama de los egresados universitarios, pues más del 40% no encuentra empleo en su área de formación, condenados a esperar por años o a trabajar en lo que aparezca para sobrevivir.
Quienes desean emprender tampoco encuentran un camino. En la República Dominicana, siete de cada diez emprendimientos juveniles fracasan en menos de dos años, debido a la falta de financiamiento, formación, mentoría y acompañamiento. El gobierno ha fomentado una narrativa falsa del «emprendimiento mágico», como si abrir un negocio fuera tan simple como publicar un flyer en redes sociales. Pero la realidad es que sin apoyo del
Estado, sin acceso a capital y sin política pública, los jóvenes están siendo lanzados al fracaso.
Esta falta de oportunidades también tiene otro rostro aún más doloroso: la delincuencia. Según cifras de la Procuraduría General de la República, más del 60% de los delitos registrados en los últimos años involucran a jóvenes entre 16 y 29 años. Esto no puede seguir viéndose solo como un problema de seguridad. También es un problema social. No estamos justificando el delito, pero no podemos ignorar las causas estructurales que empujan a miles de jóvenes a caminos equivocados: exclusión, pobreza, desesperanza, deserción escolar, abandono.
Mientras tanto, ¿dónde está el Ministerio de la Juventud? ¿Qué ha hecho por los jóvenes en cinco años este gobierno? La respuesta es clara: nada significativo. Lo han vaciado de funciones, reducido a un espacio simbólico, incapaz de implementar políticas aterrizadas y transformadoras.
Pero desde la Secretaría de Juventud del PLD, no venimos solo a criticar. Venimos a proponer. A actuar. A dar el paso que este gobierno no ha querido dar.
Por eso, con orgullo anunciamos que el próximo miércoles 14 de agosto, estaremos depositando ante el bloque de diputados del PLD un anteproyecto de ley elaborado por jóvenes y técnicos de esta Secretaría, titulado “MiPymes Joven”.
Este anteproyecto busca establecer, por ley, una política de Estado que garantice el apoyo real, integral y sostenido a los jóvenes dominicanos que desean emprender. Incluye la creación del Fondo Nacional de Emprendimiento Joven, acceso a créditos sin burocracia ni clientelismo, formación técnica gratuita, incentivos fiscales, prioridad en las compras del Estado, y un sistema nacional de mentoría y acompañamiento para guiar a cada joven desde su idea hasta su negocio sostenible.
Esta propuesta no es un favor. Es un derecho. Porque la juventud dominicana no está pidiendo caridad, está exigiendo oportunidades. Está exigiendo condiciones para crecer, para desarrollarse, para quedarse en su país, para aportar, para progresar.
Hoy, en este Día Internacional de la Juventud, no queremos más discursos vacíos. Queremos acción. Queremos compromiso. Queremos que el gobierno deje de mirar hacia otro lado y asuma su responsabilidad con una generación que se siente abandonada, burlada y traicionada.
Cada joven que se pierde por falta de oportunidades es una tragedia nacional. Y cada joven que logra emprender, estudiar, trabajar y salir adelante, es una victoria colectiva que vale la pena construir.
La juventud dominicana no es el futuro: es el presente. Y si el gobierno no está dispuesto a asumir su rol, desde el PLD lo haremos, como siempre lo hemos hecho: con propuestas, con políticas públicas, con responsabilidad y con amor por nuestra patria.
Porque el país que no cree en su juventud, no cree en su futuro. Y nosotros si creemos.



