Por Maribel Santos.
El Pregonero. Madrid. Para nadie es un secreto que la inmigración dominicana en Europa en un primer momento fue fundamentalmente liderada por mujeres dominicanas, es más aún en estos momentos en Europa el 60 % de la población con derecho a voto (inscritos en el censo electoral en la Circunscripción número 3 de Europa) son mujeres, sin embargo esto no se refleja en la representatividad de las mujeres aspirantes a candidatas a Diputadas de Ultramar por Europa.
La práctica en la totalidad de los partidos políticos en Europa, que presentan mujeres aspirantes a Diputadas de Ultramar es colocarlas en las segundas posiciones, con todo lo que ello significa, es decir que sigue existiendo una brecha de igualdad entre ambos géneros, existiendo una predilección en favor de los hombres y detrimento o en menoscabo de las mujeres; Que significa esto? Que el género femenino tiene que darse a valer y apoyar a sus iguales (siempre y cuando estás tengan un compromiso con su género) en cualquieras de las posiciones en las que se encuentren, ya que de ese modo se le dará a entender a nuestros partidos políticos que no solo valemos para buscar votos sino para ocupar posiciones importantes y decidir.
Actualmente si observamos la boleta electoral de la circunscripción Número 3, en Europa, de los 25 partidos políticos inscritos ante la JCE, solo 4 boletas están encabezadas por mujeres, ósea un 16% por ciento el número 1 de la boleta está encabezada por mujeres, frente a un 86% encabezada por hombres, es obvio que no está equilibrado ni mucho menos, pero debería de servir de ejemplo a los partidos mayoritarios que son los llamados a promover la igualdad de género. En las próximas elecciones del 5 de julio, invito a todas las mujeres a votar por mujeres en cualquiera de los partidos que estimen oportuno.
El actual presidente de la Junta Central Electoral, Julio César Castaños, advirtió hace un año que para las elecciones de 2020 los partidos deberán cumplir con la cuota de paridad, y para ello aprobaron una Resolución de admisión de candidatura conforme a lo que establece la ley. Igualmente indicó que a los partidos que incumplan la cuota le serán anuladas las candidaturas, sin embargo en algunos casos han habido escapes.
Por las razones antes expuestas y analizando la situación actual, en realidad no se prevé que salga una mujer electa Diputada de Ultramar en esta Circunscripción número 3, excepto que las cosas no den un verdadero giro político u ocurra un milagro. Es válido tomar la fecha para cuestionarse sobre el rol de la mujer en la política dominicana, donde más allá de una cuota para optar por cargos públicos se hace necesario un régimen de igualdad y mayores oportunidades que permitan el desarrollo y la evolución de la mujer en la actividad proselitista y dar un balón de oxígeno a las aspiraciones de las mujeres dentro de las organizaciones políticas.
no es bueno que se regales posiciones y que si se aspira a un determinado puesto, ambos géneros se lo tienen que ganar, pero deben crearse las condiciones para que ambos compitan en igualdad de condiciones, eso es igualdad y es lo que tiene que vigilar la Ley Orgánica de Régimen Electoral en toda la dimensión de la palabra, la Junta Central Electoral y el Tribunal Constitucional, si por parte de las instituciones públicas o privadas no cumplen con esa igualdad de oportunidades.
Dentro de mi programa electoral, muestro un gran interés en ayudar a las mujeres dominicanas que pertenecen a los sectores más vulnerable de la población, ya que son ellas las que más sufren dicha desigualdad. Mencionar, que las mujeres dominicanas se han incorporado al mercado laboral de forma significativa en las últimas décadas. A pesar de esta incorporación, el panorama no es muy alentador, puesto que sigue operando la desigualdad sexual en el mercado de trabajo que las limita a ocupar sobre todo empleos feminizados, con bajos salarios y en las escalas jerárquicas inferiores.
Diferentes estudios han señalado la discriminación, tanto horizontal como vertical, que padecen las mujeres dominicanas dentro del mercado de trabajo. La mayoría de las mujeres en la República Dominicana se encuentran, o bien desempeñando puestos de trabajo dentro de los sectores típicamente femeninos —discriminación horizontal—, o bien ocupando los puestos de trabajo más bajos de la escala salarial y con menor capacidad de decisión, y ello se puede trasladar o extender al continente europeo.
Para ello, he establecido conversaciones con la comunidad dominicana en el exterior, tomando nota de aquellas necesidades, “mi gran interés es que las mujeres podamos abrir los ojos ante la situación que nos corresponde vivir y que asumamos nuevos roles no sólo el que la sociedad, nos ha asignado, el empoderamiento de la mujer y la orientación para que obtengan esa libertad financiera que les pueda hacer libre, es el objetivo.
Desde aquella promulgación en 1940 de la Ley 390 que les otorgaba a las dominicanas el derecho al voto hasta la fecha hemos demostrado nuestra capacidades ahora nos toca ser sororas y unidas luchar para lograr nuestros objetivos, por lo que necesitamos apoyo de esos que saben que realmente existen esas brechas entre hombres y mujeres de nuestra sociedad y que tenemos que superar los altos techos de cristal.



