Opinión

Perdida de la cultura y degeneración social

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Por Claudio Ramírez


A lo largo de los años en nuestro país a esta ocurriendo de manera degenerativa la perdida de la principales actividades culturales, ya no tenemos en los barrios las agrupaciones culturales, lo batón ballet, desfiles folclóricos e inclusive los clubes culturales han desaparecido.

Fruto de todo eso las barriadas de nuestro país se han visto afectadas, por la falta de oportunidades de desarrollo de la juventud en aspectos tan importantes como los rasgos culturales y sociales, principalmente en los sectores de mayor carencia económica.

Con todo ese proceso involutivo los jóvenes han recibido una mezcla de culturas de otro país y las han adoptado como suyas sin un seguimiento previo de las autoridades, lo que ha convertido las inquietudes de los jóvenes en debilidades de carácter hasta violarios tanto para las comunidades, como para los que dirigen nuestro país.

Estamos de acuerdo con que en el país los jóvenes, diseñen su propio método de expresión cultural y social, pero hay que tomar en cuenta la forma y las secuelas que puede dejar en la sociedad si esto no es regulado, al punto de que la mayoría de los jóvenes del país han caído en un letargo educativo, pero más delicado aun en un irrespeto por nuestros antecesores y quienes poseen un importante reconocimiento tanto cultural, social para el país.   

Podemos citar el caso de la música, que si bien sabemos es la viva expresión de lo que pasa en la sociedad, los géneros existentes y los exponentes han perdido la esencia, el pudor y el respeto, no solo por quienes consumen su música si no lo que puede representar para futuras generaciones.

Entendemos que las autoridades deben realizar un proceso de acompañamiento a través del ministerio de cultura y la comisión de espectáculos públicos, para tratar de brindarle calidad a esos procesos artísticos y apoyar a estos exponentes, prepararlos académicamente, con la finalidad de recuperar parte de nuestra esencia que ha sido muy lacerada por esta debilidad de las autoridades.

En los últimos años hemos sido objetos de escándalos que solo generan trauma a las generaciones venideras e irritan a las generaciones pasada, podemos citar algunos casos los exponentes musicales han ofendido memorias históricas como la de nuestro padre de la patria Juan Pablo Duarte, hace unos días a nuestro prócer de la música autóctona Juan de Dios Ventura (Johnny) y el más reciente que fue la profanación de la virgen de la Altagracia hecho que trasciende y lastima nuestra parte religiosa.

Lo que queremos dejar como reflexión es que a lo largo de los años la música popular siempre ha cambiado y evolucionado, pero siempre cuidando la parte cultural, el respeto por las generaciones y sobretodo brindando un contenido consumible para todas las generaciones.

Nos abocamos a decirle a las autoridades que presten atención a esta situación, bríndenle el espacio para que esos jóvenes y los que vienen subiendo puedan hacer lo que les gusta que es expresarse mediante los géneros musicales, pero que se haga con calidad y sobretodo con respeto y buen contenido.