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Paraguay destituye a su presidente Santiago Peña, mediante juicio político

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Por Rosanna Barrera

El Pregonero, PARAGUAY: La destitución de Santiago Peña como presidente, aprobada por el Senado paraguayo el pasado viernes 6 de noviembre 2026, marca uno de los episodios más delicados de la historia política reciente de ese país. La crisis de Ueno Bank, las investigaciones sobre operaciones financieras y los cuestionamientos a los vínculos del mandatario con el entorno de la entidad financiera desembocaron en un juicio político que terminó con su salida del poder.

Tras la destitución, Pedro Alliana, quien hasta entonces se desempeñaba como vicepresidente de la República, asumió la Presidencia para completar el período constitucional 2023-2028, que concluye en agosto de 2028. Su llegada al poder activa una nueva etapa política en Paraguay, marcada por la necesidad de recuperar la confianza institucional y responder a los ciudadanos afectados por la crisis bancaria.

Ueno Bank: crisis financiera alcanza al poder

El caso Ueno Bank dejó de ser un asunto exclusivamente bancario cuando comenzaron a conocerse los vínculos empresariales y políticos relacionados con la entidad. El Banco Central del Paraguay dispuso su resolución después de que el índice de solvencia descendiera por debajo de la mitad del mínimo legal.

La situación adquirió mayor gravedad por la dimensión de la entidad, que había reportado cerca de tres millones de clientes, y por su relación con importantes recursos públicos. Diversos reportes situaron los fondos y depósitos estatales vinculados a Ueno en alrededor de 800 a 850 millones de dólares. También se informó de una exposición significativa del Instituto de Previsión Social, con cifras divulgadas que rondan entre 350 y 380 millones de dólares.

Estas cantidades representan recursos y depósitos comprometidos o bajo revisión; no deben confundirse con pérdidas definitivamente establecidas.

La Fiscalía paraguaya informó sobre investigaciones que involucran a 27 personas y operaciones crediticias pendientes de esclarecimiento por montos que superan los 166 millones de dólares y los 343 mil millones de guaraníes. Entre las líneas de investigación figuran presuntos hechos de lesión de confianza, tráfico de influencias y otras conductas que deberán ser sustentadas mediante pruebas y decisiones judiciales.

La crisis provocó bloqueos y restricciones de acceso a fondos, afectando a ahorristas, trabajadores, jubilados y empresas. Las protestas en Asunción reflejaron la angustia de ciudadanos que necesitan recuperar su dinero y conocer quién responderá por las consecuencias.

Las autoridades han tenido que enfrentar, además, el reto de proteger a los depositantes. Se han anunciado mecanismos de cobertura y anticipos para los afectados, aunque la dimensión real de los compromisos y el alcance de las compensaciones continúan siendo asuntos centrales.

Los vínculos políticos y las responsabilidades por esclarecer

Uno de los aspectos que colocó a Santiago Peña bajo mayor escrutinio fue su relación con el entorno empresarial del Grupo Vázquez, vinculado a Ueno. Reportes periodísticos señalaron que Peña mantuvo participación accionaria en una empresa de ese grupo hasta marzo de 2025.

También cobró relevancia el nombramiento de Carlos Carvallo al frente del Banco Central, quien había encabezado una entidad predecesora de Ueno y posteriormente fue alcanzado por las investigaciones.

Estos antecedentes alimentaron cuestionamientos sobre la independencia de los organismos de supervisión, la transparencia de las decisiones públicas y la relación entre los intereses privados y las instituciones del Estado.

Peña enfrenta señalamientos y denuncias relacionados con presuntos hechos de tráfico de influencias, enriquecimiento ilícito, lavado de dinero y administración en provecho propio. La investigación deberá determinar cuáles hechos pueden probarse y qué responsabilidades corresponden a cada persona. La destitución política no sustituye una sentencia penal ni convierte automáticamente las denuncias en delitos demostrados.

Santiago Peña: ¿dónde falló el hombre de los grandes indicadores?

conviene mirar desde un ejercicio geopolítico a Santiago Peña, quien no llegó a la Presidencia como un improvisado. Es un economista formado en Paraguay y en la Universidad de Columbia, con nueve años de experiencia en el Banco Central y trayectoria como economista del Fondo Monetario Internacional, tiene una preparación técnica que lo distinguía en la política regional.

Durante su gestión, Paraguay atrajo inversiones y obtuvo el grado de inversión de las principales calificadoras internacionales, un reconocimiento a su solvencia crediticia y estabilidad macroeconómica. En verdad un logro económico real, aunque no sea sinónimo de desarrollo social y hoy sus ciudadanos esten pasando por esta situación.

Esos avances convivían con problemas estructurales importantes. Alrededor del 62 % de los trabajadores paraguayos se encontraba en la informalidad y la presión tributaria rondaba el 14,5 % del producto interno bruto, frente al promedio latinoamericano de aproximadamente 21,3 %. La estabilidad de los indicadores no había logrado traducirse plenamente en mejores servicios públicos, protección social y condiciones de vida para la población.

Se hace inevitable preguntar: ¿en qué momento falló Santiago Peña? ¿Falló su criterio político, su capacidad para separar la gestión pública de los intereses de poder o su compromiso con los controles institucionales? ¿Cómo pudo un economista familiarizado con los mecanismos de supervisión financiera terminar enfrentando una crisis bancaria y graves señalamientos que comprometen su trayectoria?

La respuesta tendrá que establecerse con las investigaciones y las pruebas. Pero su caso deja una reflexión de fondo: _»la excelencia académica y el conocimiento de la economía no garantizan, por sí solos, la integridad en el ejercicio del poder».

Paraguay y una historia política marcada por las rupturas

Para comprender la dimensión de lo ocurrido hay que mirar la historia política paraguaya. El país estuvo bajo la dictadura de Alfredo Stroessner entre 1954 y 1989. Su salida abrió una transición democrática en la que el Partido Colorado mantuvo una influencia determinante.

En 2008, Fernando Lugo rompió décadas de continuidad colorada al ganar las elecciones presidenciales. Sin embargo, fue destituido en 2012 mediante un juicio político que generó controversia dentro y fuera del país. Posteriormente, Horacio Cartes llegó al poder en 2013; le siguieron Mario Abdo Benítez y Santiago Peña, ambos vinculados al Partido Colorado.

La destitución de Peña vuelve a colocar el juicio político, la fortaleza de las instituciones y la responsabilidad de quienes gobiernan en el centro del debate nacional. Un espejo para otros paises! También recuerda que la estabilidad democrática no depende únicamente de elecciones periódicas, sino de instituciones capaces de ejercer controles y exigir rendición de cuentas.

El desafío que recibe Pedro Alliana

El nuevo presidente recibe un país que necesita recuperar la confianza de sus ciudadanos, garantizar respuestas a los ahorristas y esclarecer el manejo de los recursos públicos. También tendrá que preservar la estabilidad del sistema financiero y evitar que la crisis de una entidad se convierta, por falta de respuestas oportunas, en una desconfianza generalizada hacia todo el sector bancario.

El Banco Central ha presentado el caso como una situación particular, no como prueba automática de una crisis de todo el sistema financiero. Esa distinción es importante, pero no reduce la obligación de investigar, informar y proteger a quienes confiaron sus recursos en la entidad.

Paraguay tiene ante sí una prueba institucional. La ciudadanía necesita conocer qué ocurrió, cómo se permitió que llegara a esa dimensión, qué mecanismos de supervisión fallaron y quiénes deberán responder si se comprueban irregularidades.

Una economía puede atraer capitales, recibir reconocimientos internacionales y exhibir indicadores favorables; pero la confianza pública se sostiene con transparencia, controles efectivos y responsabilidad en el ejercicio del poder y con seriedad a prueba de balas.

_Queda una pregunta que trasciende el caso paraguayo:_ ¿cómo se puede conocer tan bien el sistema y terminar fallando precisamente en la responsabilidad de protegerlo?
rosannabarrera0207@hotmail.com 809.878.2860