Por José Rafael Vargas
La convocatoria para el día 27 del Comité Central del PLD, implica un serio reto para la alta dirección del partido; pero principalmenre para las esferas de poder, que son las que están en el deber de jugar cartas inteligentes que eviten repetir la historia reciente.
Sabemos que el tema neurálgico son las primarias abiertas. El presidente del partido nunca se ha opuesto a las mismas. Sus planteamientos son de principio, para resguardar el respeto a los mandatos constitucionales y a las decisiones jurisprudenciales.
Si la decisión es insistir en las primarias con padrón universal, lo que la sensatez impone es que lo que pueda determinar el CC del PLD en su reunión del día 27, sea refrendado por la bases, en un Congreso especial que se convoque al efecto. Y eso no conlleva mayores dificultades. Es cubrir lo institucional, porque la decisión de que los candidatos los escojan los miembros, la tomó el Congreso Norge Botello. Es decir, no es un asunto simple de estatutos, es del Congreso, máximo organismo de decision en el PLD.
Un diálogo previo a la reunión ayudaría mucho, porque cualquier esfuerzo en otra dirección a lo que indican las encuestas, sería causar más traumas innecesarios.
El momento es de unidad, como lo planteó Temo Montás ayer, y esa unidad se debe ejercer desde el mando superior.
El autor es Senador de la República



