Política

Panorama político del PRM en el Distrito Nacional: liderazgo, retos y oportunidades

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El Pregonero, Santo Domingo. –El proceso interno para la elección de la presidencia del Partido Revolucionario Moderno (PRM) en el Distrito Nacional se perfila como un escenario determinante para el futuro inmediato de la organización en la capital. Más que una simple contienda interna, esta elección representa una oportunidad para redefinir el vínculo entre la dirigencia y las bases, fortalecer la estructura partidaria y proyectar una visión política coherente de cara a los próximos ciclos electorales.

En este contexto, diversos aspirantes han comenzado a posicionarse, cada uno con fortalezas, trayectorias y desafíos particulares que inciden directamente en sus posibilidades reales dentro de los distintos métodos de elección interna.

Un liderazgo en evaluación: la continuidad bajo cuestionamiento

La figura de Fellito Suberví, actual presidente del PRM en el Distrito Nacional y director de la CAASD, representa la continuidad institucional. Sin embargo, sectores importantes dentro del partido han expresado preocupaciones sobre su desempeño en el rol partidario, señalando una desconexión progresiva con las dinámicas internas y las necesidades de la militancia. Esta percepción ha abierto espacio a un debate legítimo sobre la necesidad de una conducción más activa, cercana y articuladora.

Experiencia vs. actualidad: el caso de Venancio Alcántara

Por otro lado, Venancio Alcántara encarna la experiencia. Pero en política, la experiencia que no se traduce en presencia activa ni en incidencia dentro del partido. Además, enfrenta cuestionamientos por no haber capitalizado su paso por la administración pública favoreciendo ampliamente las bases partidarias.

Una propuesta de conexión y renovación desde las bases

En contraste, emerge la figura de Elías Hasboun, cuyo posicionamiento ha estado marcado por una cercanía constante con las bases del partido, aun sin haber ocupado funciones públicas. Este elemento, lejos de representar una desventaja, ha sido interpretado por muchos como un signo de independencia, coherencia y compromiso genuino con la militancia.

Su discurso ha girado en torno a la defensa de los compañeros, la inclusión y la necesidad de garantizar una mayor inserción de los dirigentes y militantes en las estructuras del Estado, temas que han cobrado especial relevancia en el sentir de las bases en los últimos años.

A esto se suma una amplia experiencia en procesos electorales y una trayectoria sostenida dentro del partido, lo que le ha permitido construir estructuras firmes y funcionales en distintos niveles del Distrito Nacional.

En este contexto, las señales que envía la base partidaria parecen inclinarse hacia perfiles que combinen cercanía, coherencia discursiva, experiencia electoral y capacidad de organización, elementos que señalan a Elías Hasboun como la figura idónea, puesto que los combina todos como vestimentas a su medida.