Tres directores de migración en 4 años, esperando que en esta ocasión, corramos con mejor suerte con la designación del vicealmirante Lee Ballester a quien le espera una labor titánica, luchar y pararle los pies a los miembros de la misma migración, Cesfront, a los demás militares de la zona, además de autoridades civiles, y empresarios, así como el resto de mafias que se entrelazan en el desorden migratorio en el que estamos sumergidos y ya casi en un punto de no retorno, no será fácil y necesitará de todo el apoyo del Presidente Luis Abinader que también empezará a recibir a su vez, presiones de adentro (sector empresarial y ONGs) y de fuera por parte de la comunidad internacional.
Si se conseguirá o no, es toda una incógnita, no es una meta que se alcance fácilmente, demasiados intereses en torno al tema y se necesitará voluntad política, mano dura y un verdadero régimen de consecuencia si alguna vez queremos parar el desorden migratorio y mandar un mensaje claro de que aquí se respetan nuestras leyes.
¿Tenemos lo que se necesita para conseguirlo ?



