Nos estamos yendo por el despeñadero

Por Abril Peña

Hasta cuando la sociedad dominicana seguirá premiando los anti valores y convirtiendo en figuras a gente que nada tiene que aportar?

Todo mundo critica el hecho de que un programa de TV haya entrevistado al estafador que se hizo pasar por hijo de Gomez Díaz y se burló de una jovencita y tienen razón… hasta cierto punto, pero la fiebre no está en la sábana, por grotesco que parezca lo cierto es que todos ya habíamos contribuido a hacer del susodicho una figura pública, cuantos se grabaron con la frasesita de: que prefieres un apartamento o una jeppeta?  Contribuimos a hacerle famoso y a normalizar hecho ? Cuántos memes han salido ? Qué tanto nos hemos burlado y hemos trivializado ese tipo de  comportamiento? Sólo hay que darse una navegadita por redes sociales para ver a todo mundo montándose en la ola y luego se sorprenden que un medio de comunicación que vive de que los vean lleve lo que todo mundo está consumiendo ?

Que tenemos como medios una responsabilidad? Si, pero la responsabilidad inicial la tiene la sociedad en pleno, esa que hizo figura a Honguito, a Masha destapando una cerveza, a Tokisha con su desacato escolar, a Yailin y a Tekashi por sus escándalos, Dilon Baby y un largo etc., de absurdos que hoy en día son el ejemplo a seguir de jovencitas que se creen que eso es lo que hay que hacer para llegar a la meta y a juzgar por el dinero y la visibilidad incluso internacional que logran no tienen porque dudarlo.

Cuando usted replica en sus redes, consume ese contenido, relaja y trivializa temas que deben ser tomados muy en serio, usted está contribuyendo a hacer famoso a alguien que no tiene nada que aportar y dejando de lado a muchísima gente que si lograra el mismo nivel de exposición , tal vez lograse dar mejor ejemplo a una juventud e incluso adultos carente de ellos, pero no, eso no se consume, usted como consumidor prioriza las noticias negativas, prioriza lo amarillista y prioriza las banalidades, mientras peores son, mejor, el problema es, que ya toda esa inmundicia no se queda en la pantalla del celular, no es anecdótica, o las excepciones, esa suciedad empieza a replicarse en miles de cabezas que sin guía y sin valores replican lo que ven a diario, y llega un momento que no se sabe qué fue primero si el huevo o la piedra.

Revisémonos y pensemos el porqué hemos visto como tan poco el comportamiento del estafador, aún sabiendo las serias acusaciones que pesan sobre él de robo, porque nos ha parecido tan simpático la burla del concurso, al punto de hacerlo tendencia y repetirlo como broma, porque eso que nos ha llevado a aceptarlo, como una broma de mal gusto, es lo que está llevando a la sociedad dominicana por el despeñadero.

Estamos enfermos y de gravedad.


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