Editorial

No se se sabe que es peor si el remedio o la enfermedad

El Pregonero
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Han pasado días ya, del “intercambio” de disparos donde fallecieron miembros de distintos cuerpos de seguridad del país miembros de una supuesta banda,  a manos del DICRIM y todavía esta es la hora que a pesar del escándalo, las autoridades no han dado una explicación  creíble de lo que allí sucedió, tal vez porque supieron escoger el momento, puede caerse el mundo en navidad aquí y todo queda difuminado,  porque los dominicanos no sólo tenemos memoria corta, si no que nada daña nuestra fiesta y si los muertos son “delincuentes” están bien matados claro está, esto es si lo son, el problema es cuando no lo son y las equivocaciones llegan a nuestros hogares y llenan las primeras planas, pero como por ej en el caso del coronel aviador aquel ejecutado frente a su casa, los médicos baleados incluso por la espalda por “error” o el policía que iba con su esposa embarazada, todo se quedará así, sólo recordado como ejemplo de lo que puede suceder cuando la justicia se toma en las manos de gente que a todas luces son iguales o peor que los fallecidos.

Cómo se espera que hayan cambios reales en una policía que miente de manera descarada? Porque en este caso en específico los videos donde se ven detenidos y reducidos a la obediencia están a lo largo y ancho de la red, así que la especie del intercambio de disparos, se cae por sí sola, pero el descaro es mayor porque la falta de explicación indican claramente que poco les importa lo que la sociedad diga o deje de decir, asi que lo sucedido cuenta con respaldo oficial, de quien ? Sabrá Dios. Se saben los nombres de los miembros del equipo del DICRIM que participaron o son un secreto de Estado ?

Acaso creen que se ganarán el respeto de la ciudadanía con esto ? O  generarán el efecto contrario y cualquier ciudadano que sea detenido hasta por un Diggeset tendrá miedo de terminar como los pastores, David o la arquitecta asesinados todos  por las manos de aquellos supuestos a protegerlos. Se podrá pedir a nadie que se entreguen a la justicia,  si una vez en manos de las autoridades por obra y gracia del espíritu santo aparecerán molidos a golpes o a tiros.?

En malas manos está el pandero, cuando no se sabe que es peor si el remedio o la enfermedad.