Editorial

No hay reforma, por ahora

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Al fin, la cordura salió a flote, los cambios son desagradables, pero si además se hacen en un escenario adverso, es una receta para el desastre que ya se dió en otras latitudes con desenlace fatal.

La tormenta perfecta se ha dado, y si el gobierno está en camisa de once varas, los ciudadanos de a pie están peor.

Por mucho dinero que se necesite, no se le puede sacar agua a las piedras y ahora mismo así estan los bolsillos de los dominicanos, y subir un solo quintil terminará en una espiral alcista que puede crear una explosión social sin precedentes históricos.

El presidente Luis Abinader ha demostrado que escucha, el resto de sus funcionarios debiera ponerse su ropaje, porque de nada sirve todo su esfuerzo para que el resto de su gabinete destruya con los pies lo que él construye con las manos.

Tampoco es que el país está en la indigencia, hay un excedente presupuestario, así que, en el corto plazo si no se ponen locos, nos irá bien dentro de las limitantes propias de la situación.

ElPregoneroRD@gmail.com