Por: Frank Hernández
La República Dominicana se ha convertido en uno de los países con mayor concentración de bancas de lotería y apuestas por habitante en América Latina.
En prácticamente cada barrio, municipio y comunidad rural es posible encontrar varios establecimientos dedicados al juego de azar, una realidad que ha despertado un intenso debate sobre sus efectos económicos y sociales.
Es increíble la Republica Dominicana está jugando 400 millones de pesos a diario en una semana son 2,800 millones, al mes 12,166.7, millones,146 mil millones de pesos aproximadamente se juega al año en la Republica Dominicana, más que datos son cifras para preocuparse.
Como dicen en el campo estamos como la vaca de nena, y pensar que todas las clases sociales están involucradas en las apuestas. Y continúa la gravedad del asunto, menores de edad jugando desenfrenadamente.
Mas bancas de lotería que Centros educativos
Las cifras más recientes indican que el país cuenta con 10,615 centros educativos, entre públicos y privados. Sin embargo, el proyecto de reforma de la Ley de Juegos de Azar señala que operan más de 71,000 bancas de lotería y de apuestas deportivas, lo que representa un promedio cercano a 6.7 bancas por cada centro educativo del país.
Esta desproporción ha llevado a muchos sectores a preguntarse si la industria del juego ha crecido por encima de la capacidad del Estado para regularla.
¿Por qué existen tantas bancas?
Especialistas explican que el crecimiento comenzó hace más de tres décadas debido a varios factores: la facilidad para abrir este tipo de negocios, la alta rentabilidad, la demanda constante de jugadores y la limitada fiscalización durante muchos años.
Las bancas requieren una inversión relativamente baja en comparación con otros comercios y generan ingresos diarios mediante miles de apuestas de pequeño valor. En numerosos sectores urbanos es común observar varias bancas funcionando en una misma calle.
¿Cuánto dinero recibe el Estado?
La industria de los juegos de azar representa una importante fuente de ingresos tributarios para el Estado dominicano. Actualmente las bancas pagan impuestos por operación, licencias, renovación de permisos y otras cargas fiscales.
Con el nuevo proyecto de ley, el Gobierno busca aumentar la recaudación mediante un régimen tributario más moderno, combatir la evasión fiscal y regular miles de establecimientos que operan con irregularidades.
Aunque la recaudación varía cada año, el sector aporta cientos de millones de pesos al fisco entre impuestos y tasas regulatorias.
La otra cara: la ludopatía
El crecimiento de las bancas también ha traído una preocupación cada vez mayor: la ludopatía o adicción al juego.
La Organización Mundial de la Salud reconoce el juego patológico como un trastorno del comportamiento capaz de afectar la economía familiar, la salud mental y las relaciones sociales.
En República Dominicana todavía no existen estadísticas nacionales actualizadas que permitan conocer con exactitud cuántas personas padecen ludopatía. Sin embargo, psicólogos y psiquiatras coinciden en que el fácil acceso a las apuestas incrementa el riesgo de desarrollar esta adicción, especialmente entre jóvenes y personas con dificultades económicas.
Muchos jugadores depositan diariamente parte de su salario con la esperanza de obtener un premio que cambie su situación financiera, aunque estadísticamente las probabilidades de ganar grandes premios son muy reducidas.
Un debate nacional
Para algunos economistas, la industria de las apuestas genera miles de empleos y representa una fuente importante de ingresos para el Estado.
Sin embargo, otros consideran preocupante que existan varias veces más bancas de apuestas que centros educativos, al entender que ello refleja una cultura donde el azar gana cada vez más espacio frente a la educación, el emprendimiento y la inversión productiva.



