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Marruecos acelera su transformación turística con la mira puesta en 2030

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Por Kelvin Ortiz Faña


El Pregonero.- Marruecos avanza con paso firme en su ambicioso plan de consolidarse como uno de los grandes destinos turísticos del mundo.

El pasado mes de noviembre, el Ministerio de Turismo, Artesanía y Economía Social y Solidaria anunció un nuevo récord al alcanzar los 900 proyectos turísticos registrados en el Banco de Proyectos de Turismo, una cifra que refleja el dinamismo del sector y la clara hoja de ruta del país: llegar a 26 millones de turistas en 2030 y posicionarse entre los 15 destinos más competitivos del planeta.

El crecimiento no es casual. En apenas dos décadas, el país alauita ha triplicado el número de visitantes. Solo en 2025, Marruecos rozó los 20 millones de turistas (19,8 millones), un 14 % más que en 2024, y generó ingresos superiores a los 11.550 millones de euros, casi un 20 % más que el año anterior, según datos oficiales del Ministerio de Turismo.

Este auge responde a una estrategia sostenida en el tiempo. A comienzos de siglo, con el lanzamiento del Plan Azur, Marruecos se propuso alcanzar los 10 millones de visitantes. En el año 2000 apenas recibía 4,3 millones; en 2006 ya superaba los 6,5 millones y no fue hasta 2013 cuando alcanzó esa meta histórica, de acuerdo con Datosmacro.

En los últimos 13 años, bajo el reinado de Mohammed VI, el país ha logrado duplicar su turismo, un proceso que a España le tomó 25 años. Aunque España continúa liderando el ranking mundial junto a Francia, Marruecos emerge como un competidor cada vez más sólido en el Mediterráneo.

Precios competitivos y nueva demanda europea

El encarecimiento del turismo en Europa, con una inflación que llegó a rozar el 11 % en octubre de 2022, ha favorecido el desplazamiento de viajeros hacia destinos más asequibles. Frente a España, Italia y Grecia, países como Argelia, Túnez y especialmente Marruecos han ganado terreno gracias a una combinación de clima favorable, riqueza cultural, gastronomía y precios competitivos.

Pero el atractivo marroquí no se limita al coste. El país ha acompañado su crecimiento con una fuerte inversión en infraestructuras y servicios turísticos. Tras el Plan Azur llegaron la Visión 2010 y, desde 2023, una nueva hoja de ruta que amplía la presencia del Banco de Proyectos de Turismo a 60 provincias, incluyendo polos consolidados como Marrakech, Tánger y Casablanca, y apostando también por destinos emergentes y zonas rurales.

“La meta no es crecer por crecer, sino generar más divisas, actividad económica y empleo para los marroquíes”, afirmó la ministra de Turismo, Fátima-Zahra Amm, al subrayar que el sector ya representa alrededor del 7 % del PIB nacional.

Revolución aérea y conectividad global

Otro pilar clave ha sido la transformación del sistema aeroportuario. Con la estrategia Airports 2030, respaldada por la IATA, Marruecos busca elevar su capacidad hasta 95 millones de pasajeros en 2035. El Gobierno ha comprometido 3.500 millones de euros para modernizar su red aérea, de los cuales 2.300 millones se destinarán a grandes aeropuertos como Casablanca, Marrakech, Agadir, Tánger y Fez.

El proyecto estrella es la ampliación del aeropuerto Mohammed V de Casablanca, con una nueva terminal internacional y una pista adicional que incrementarán su capacidad en 20 millones de pasajeros.

En paralelo, Royal Air Maroc refuerza sus conexiones con Europa desde ciudades como Tetuán hacia Madrid, Barcelona, París, Londres y Bruselas, mientras que aerolíneas de bajo coste como Ryanair aceleran su expansión con una nueva base en Rabat y 20 rutas activas, siete de ellas de reciente apertura.

El salto intercontinental también es evidente: desde hace poco más de un año, Casablanca y Pekín están conectadas por un vuelo directo de 13 horas, abriendo una nueva puerta al mercado asiático.

El Mundial de 2030, gran escaparate internacional

La gran apuesta estratégica llega con la Copa del Mundo de 2030, que Marruecos organizará junto a España y Portugal. Según estimaciones de la FIFA, el evento atraerá más de 1,5 millones de turistas entre los tres países y generará una demanda adicional de 100.000 habitaciones.

Para Marruecos, el Mundial representa una oportunidad histórica. “Es un gran catalizador para el crecimiento turístico”, reconoce el director de la Oficina Nacional de Turismo, Ahmed Rahmani, quien confirmó que el país ya trabaja para atraer inversiones y ampliar su capacidad hotelera.

Con infraestructuras renovadas, conectividad global y una estrategia clara, Marruecos se encamina a consolidarse como uno de los grandes protagonistas del turismo internacional en la próxima década.