Por Bellelyn Castillo
El Pregonero, Santo Domingo. -El psicólogo y terapeuta de pareja Mario Minaya, compartió en una reciente intervención su reflexión sobre los misterios que rigen las relaciones amorosas y cómo, a pesar de los avances en la comprensión de la mente humana, hay aspectos que siguen siendo inexplicables.
«Yo decido en una parte, pero hay otra que no. Es un misterio», explicó Minaya, refiriéndose a la complejidad de cómo una persona llega a estar con otra.
En sus palabras, la razón de por qué uno decide estar con una persona y no con otra sigue siendo un enigma.
«¿Por qué yo estoy con Luis y no con otra persona? Nadie me va a responder eso a mí», expresó, haciendo hincapié en que, aunque existen diversas explicaciones, la respuesta definitiva parece evitarnos.
Para Minaya, las relaciones de pareja inician con una conexión emocional, una chispa que se da entre dos personas y que, a pesar de su naturaleza inexplicable, genera un vínculo profundo.
“Esto inicia en el corazón, porque eso tiene que darse o no darse», señala, destacando que la conexión emocional es la base que puede dar paso a una relación. Sin embargo, subraya que no se puede dejar todo al misterio.
«Ahora, yo no puedo mantener por el misterio la relación, se dio el enganche y la química ya yo tengo que hacer el otro trabajo», agrega.
El terapeuta destaca que, aunque el corazón juega un papel primordial al inicio de la relación, la clave para mantenerla no se encuentra solo en el amor a primera vista, sino en la decisión consciente de seguir adelante.
“Si tú dices decisión, hay gente que se pone muy racional. Yo lo estoy analizando y pensando. El que analiza no se casa con nadie. No puede ser así», indicó, haciendo referencia a cómo la lógica y el análisis racional pueden ser contraproducentes cuando se trata de relaciones amorosas.
En su opinión, el cerebro humano está diseñado para anular la razón en momentos de enamoramiento, dado que el amor involucra procesos químicos que afectan nuestra percepción.
“El cerebro está diseñado para que la dopamina anule la corteza cerebral», explicó.
El psicólogo concluyó que, aunque el amor y la química son elementos fundamentales para una relación, la estabilidad y durabilidad de la misma dependen de una decisión consciente, donde la comunicación, el compromiso y el trabajo mutuo juegan un rol esencial.



