Por Rosa Iris Luciano
El Pregonero, Santo Domingo – El comunicador Manuel Cruz cuestionó las interrupciones de la docencia por parte de sectores del magisterio y sostuvo que ningún grupo de maestros o seccional puede decidir unilateralmente el rumbo de la educación de los estudiantes.
Cruz consideró que los docentes deben cumplir con su horario laboral o asumir las consecuencias correspondientes si optan por realizar una huelga, al tiempo que pidió al Ministerio de Educación asumir una posición firme frente a las suspensiones de clases.
“Usted no puede decidir cuál es el horario de un niño. Usted no tiene esa facultad”.
El comunicador explicó que la suspensión de la docencia, especialmente en los centros que funcionan bajo la modalidad de tanda extendida, no solo afecta a los estudiantes, sino que también trastoca la dinámica de las familias.
Señaló que muchos padres organizan sus jornadas laborales tomando en cuenta que sus hijos permanecen en los centros educativos hasta horas de la tarde.
“Suspender la clase, sobre todo la clase que va en la tanda extendida, ya no es solo suspender la clase; es trastocar la dinámica natural también de la familia”, manifestó Cruz, al explicar que una salida anticipada de los estudiantes puede obligar a los padres a buscar quién los cuide o incluso ausentarse de sus trabajos.
Indicó que estas interrupciones pueden generar dificultades para las familias en aspectos como la alimentación de los niños, debido a que algunos estudiantes reciben sus comidas en los centros educativos durante la jornada extendida.
Cruz aclaró que, aunque defiende a los maestros y considera que merecen mejores salarios y condiciones laborales, cuestiona que las demandas reivindicativas se traduzcan en interrupciones de la docencia.
“Si hay alguien que defiende a los maestros y quiere que los maestros cobren y que tengan todos los privilegios del mundo, soy yo, porque soy maestro, pero así no puede ser”.
Insistió en que las decisiones relacionadas con el horario escolar y la continuidad de la docencia deben responder a las autoridades educativas y no quedar sujetas a decisiones particulares de grupos o seccionales del magisterio.



