Por Rosa Iris Luciano
El Pregonero, Santo Domingo – El comunicador Manuel Cruz emitió este lunes una dura crítica a la Dirección Ejecutiva del Seguro Nacional de Salud (SeNaSa) y al Gobierno, tras la publicación de un comunicado oficial con el que la institución intentó responder a cuestionamientos recientes sobre su operatividad y sostenibilidad financiera.
Cruz comenzó su intervención con una reflexión inspirada en Eduardo Galeano, recordando que al hablar de SeNaSa se debe hablar de los más pobres:
“Cuando se habla de SeNaSa hay que entender que se está hablando del único recurso que tienen los nadies, los desarrapados, los que sueñan con no morirse en un pasillo de hospital”.
El comunicador reconoció logros de la actual gestión, como el aumento del presupuesto para enfermedades catastróficas de un millón a dos millones de pesos, y destacó al doctor Santiago Hazim como un hombre “serio, decente y laborioso”. Sin embargo, dejó claro que esas cualidades personales no justifican el manejo actual de la crisis en la institución.
“Nada de eso responde lo que está pasando ahora mismo. Ese comunicado es chatarra. No responde a lo que el país está cuestionando”.
Se refirió específicamente a las respuestas del comunicado, que expone montos invertidos y estadísticas de los últimos cinco años. Para Cruz, el documento evade los verdaderos temas:
“No queremos saber cuánto se ha invertido. Queremos saber qué está pasando, por qué está pasando, qué se está haciendo para corregirlo y cómo se evitará que vuelva a ocurrir. Eso es lo que había que responder, no propaganda.”
También criticó el uso constante de comparaciones con gobiernos anteriores:
“Pónganle candado al 2019, a Danilo, a Leonel. El pueblo votó por ustedes para ver resultados. Las cifras no sanan a nadie, las palabras no curan un dolor. Lo que importa es la atención médica efectiva, y eso no está funcionando.”
Cruz advirtió que esta situación proyecta ineficiencia y desorden en la administración pública, y alertó sobre el riesgo de que esa misma ineficiencia sea utilizada más adelante como justificación para privatizar sectores estratégicos, como ha ocurrido anteriormente con la electricidad o las pensiones.



