Por Bellelyn Castillo
El Pregonero, Santo Domingo. -El destacado merenguero Manny Cruz compartió detalles desconocidos de su trayectoria artística, revelando cómo dejó atrás una vida económicamente cómoda en Estados Unidos para seguir su pasión por la música, enfrentando retos personales y profesionales que lo han llevado a convertirse en uno de los referentes del merengue en la actualidad.
Cruz recordó sus años en Miami, donde, a los 19 años, era gerente y supervisor de una tienda de repuestos de autos, con ingresos que calificó como «extremadamente buenos».
Sin embargo, pronto entendió que el dinero no era suficiente para sentirse pleno. «Yo soy exitoso no porque me está yendo bien económicamente, sino porque amo lo que hago», afirmó.
Decidido a perseguir sus sueños, Manny dejó a su familia en Estados Unidos y regresó a República Dominicana con un plan claro: foguearse en diferentes orquestas de merengue para superar su timidez y desarrollar su talento escénico. Entre 2007 y 2009, formó parte de Las Chicas del Can y la orquesta de Kinito Méndez, y luego trabajó junto a Rita Indiana. Fue en un ensayo con esta última cuando se dio cuenta de que estaba listo para emprender su camino como solista.
«El primero que me dio la mano fue Eddy Herrera. Mi primera colaboración fue con él y todavía no me lo creo», contó con emoción.
Posteriormente, su camino lo llevó a compartir con el legendario Johnny Ventura, una relación que describió como fundamental en su carrera y vida personal.
“Don Johnny fue sumamente importante. Más allá de lo que representó para los dominicanos, significó mucho para mí como amigo, por los consejos que me dio y las enseñanzas”, concluyó.



