Por Yari Tapia
El Pregonero. Santo Domingo.-En una casita de tablas, con escasas planchas de zinc, el suelo de tierra y mil goteras que inundan el pequeño espacio donde cría a sus tres hijos, vive Carmen Antonia Torres, una madre soltera que cada día tiene que enfrentar, además, la desdicha de lidiar con un niño de condición especial
En la provincia Santiago Rodríguez, municipio Moción, calle Tomás Genao, marcada con el número 16 y pintada de verde, está morada de Carmen, la cual desde las afueras se puede adivinar el deterioro de sus interiores.
La joven madre, vive en la pobreza extrema y a pesar de las precarias condiciones en las que se encuentra su familia, su mayor objetivo es poder conseguir los medicamentos que necesita su segundo vástago, un adolescente que sufre de ataques epilépticos.
Día a día solo se pregunta cómo va a poder suplir las necesidades de sus hijos, unos jovencitos de las edades de 11, 15 y 16 años respectivamente, pues le ha tocado cumplir el rol de padre y madre a la vez, un problema que se ha vuelto muy común en la sociedad dominicana.
Con gran pesar, Carmen cuenta que antes de la pandemia se le hacía más fácil conseguir los medicamentos para calamar las crisis epilépticas de D.T.P (usamos iniciales por razones de ley), pero que ahora la gente que la ayudaba también está pasando por necesidades.
“Antes la gente me ayudaba, pero ya con esto de la pandemia cada quien tiene sus propias necesidades, se me hace muy difícil que alguien me dé algo”, expresa la mujer que en la actualidad cuenta con 38 años de edad y más de una década de sufrimiento a causa de la enfermedad de su hijo.
Los medicamentos que debe utilizar para el problema del adolescente son Cumid 500, Tegretol CR, Risperin1, Olazin y Butinon, de los cuales, subraya ella, el más económico cuesta 400 pesos y el más caro tiene un precio de 2, 330 pesos.

“Algunas veces hago limpieza, no me pagan mucho, pero con eso compro algo de comida”, relató Torres, quien cuenta que se encuentra contagiada del Covid-19, lo que le imposibilita para realizar la humilde labor de oficios domésticos.
Carmen, también cuenta que a pesar de que quiere trabajar, realizando otros quehaceres no puede hacerlo porque su hijo necesita cuidados especiales.
Si usted quiere ayudar con la causa de Carmen Antonia Torres, puede comunicarse con ella directamente al teléfono: 8298534280. Por igual si desea hacer alguna donación tanto para ella para el tratamiento del Covid-19, o para su hijo y su problema de epilepsia, pueden hacerlo a través de este medio.



